La Audiencia de Sevilla condena a tres años de prisión a Farruquito 5 de septiembre de 2006 (3:33 pm)
Publicado por JGIbañez en : Opiniones , trackback
“…¡Arsa! ¡…m’he cargao’un payo…! ¡ele! ¡corriendo a toa hohtia con mi bemeuve! ¡sin carné! ¡né! ¡né! ¡né! ¡…y m’he dao a la fuga! ¡no sea que me pillen! ¡ele! ¡y pongo a mi hermano pequeño delante, me hashe de pantalla! ¡y se come el marrón! ¡ron! ¡ron! ¡ron! ¡qué arte tenemos… los calistos, qué arte… p’a engañá a loh payoh! ¡y qué bien educamoh, a loh churumbeleh, con nuestroh ehemploh! ¡tóma! ¡y sigo bailando! ¡en toah lah boah, en toh loh bautisoh, en toh loh pedíoh, y en toh lo vidioh! ¡deuvedé! ¡deuvedé! ¡deuvedé! ¡no paro’e bailah! ¡tracatráh! ¡y bailo! ¡tá! ¡y bailo! ¡tá! ¡y bailo! ¡tá! ¡no paro’e bailah! ¡tracatráh!”
Lo curioso es que algún caso -documentado- ha habido de atropellos a miembros de la etnia gitana, en los que sus familiares se han tomado la justicia por su mano, en el momento, en tropel, como una jauría humana, sin juicio, sin abogados -ni mal, ni bien pagados- linchando hasta la muerte al pobre infeliz que -y esto es lo más sangrante- ni siquiera se trataba del responsable del atropello, sino que era un ciudadano que circulaba detrás del accidente, al volante de su vehículo, y que se detuvo a atender a la persona atropellada. Pero estos simpáticos artistas (porque muchos de ellos son artistas, llevan el arte dentro, sobre todo en el arte de intentar engañar a la sociedad y de “educar” a sus cachorros en las normas básicas de convivencia) ni preguntaron ni atendieron a las aclaraciones de la víctima de su linchamiento, ellos no necesitan esas normas básicas “payas” tan apretadas y tan condicionantes, ellos tienen una “sabiduría” ancestral y una “justicia” gitana que quita el hipo.
Es sensato pensar y creer que este tipo de “choques de civilizaciones” se resuelven con educación social: educación, educación y más educación. Sin discriminaciones, por supuesto. Pero sin pedestales. Los pedestales en según qué casos ofenden. Ofenden mucho.

Comentarios»
farruquito esta bien k pague por lo k a echo pero dejarlo ya ombre k es muy bueno es un niño muy noble y ojala k nunca deje de bailar pork como FARRUQUITO ay muy pocos por no desir ninguno ole las caras wuapas
y no seais tan rasistas ijooo
farruquito nosotros los calos estamos contigo
muxa suerte
y cuanto salgas de la carcel vamos a ir todos a berte pork te lo mereces
¿”Dejarlo” ya? ¿? Si usted se fijara en la fecha que tiene mi comentario, 5 de septiembre de 2006 (Farruquito todavía estaba en la calle) quizá usted podría haber argumentado otras cosas.
Por mi parte llevo mucho tiempo sin tener nada que decir sobre ese bailarín, o bailaor… Pero sí convendría hablar sobre lo que realmente significa racismo. Porque ahora va a resultar que cualquiera que pertenezca a una minoría étnica puede cometer cualquier falta o delito sin ningún problema, ya que denunciarlo públicamente o comentarlo, aunque sólo sea en foros de internet, va a significar que quien lo hace es racista por obligación.
El racismo que, sin ninguna duda, siempre es condenable, por desgracia es algo mucho más serio y grave que el latiguillo con el que usted nos acusa a quienes criticamos en su día el comportamiento de esa “cara guapa” que es Farruquito.
hole hole farruquito que guapoes no ay cara mas gitana
¿Acaso los guapos tienen más “derecho” que los feos a atropellar mortalmente a un peatón, acelerando con un coche, y sin carné? ¿y luego darse a la fuga, por ser guapo es menos cobarde? ¿y luego echarle la culpa a su hermano menor, por ser guapo es menos miserable?