Un grupo que defiende a los animales ataca a un desollador de toros 21 de septiembre de 2007 (5:47 pm)
Publicado por JGIbañez en : ESPAÑA - Otros medios , trackback[Noticia de 20 MINUTOS Madrid]
Como quiera que en el blog se han recibido varios comentarios en relación con las entradas de contenido anti-taurino, al autor le interesa dejar muy claro que, aunque personalmente está muy en contra de la llamada fiesta nacional, su posición es absolutamente pacífica, de manera que deploro y condeno cualquier acto de violencia ejercido contra nadie que esté a favor o en contra de las corridas de toros.
Joaquín Sabina denominó a los que que se manifestaron contra la reanudación de la fiesta en Barcelona como la kale borroca anti-taurina. No me sentí aludido, y por supuesto que su expresión fue exagerada. Me parece muy mal que haya quienes le vienen a dar la razón a ese ilustre aficionado, aunque sean minoritarios.

Comentarios»
Todos los genios tienen sus estridencias cerebélicas. No me imagino a Joaquín Sabina tarareando esa joya de canción titulada”Esta boca es mía” mientras contempla una corrida de toros. Y que conste que un servidor fue un gran aficionado a eso que comunmente llaman, LOS TOROS.
TRIBUNA: FERIA DE LINARES JOAQUÍN SABINA
De purísima y oro
http://www.elpais.com/articulo/revista/agosto/purisima/oro/elpepucul/20070831elpepirdv_6/Tes
Sabina comienza el artículo hablando de sus hijas. Habría que saber si a ellas que, aparte de no tener ganas de presenciar una corrida, protestaran además por su existencia, él, que en su día cantaba aquello de “…pasando de Pili, pasando de ¿M?mili, pasándolo bien…” las acusaría así mismo de participar en kales borrocas.
La afición taurina está muy arraigada entre nosotros. La cultivó mi padre y él casi me la transmitió a mí, por eso es importante separar el antagonismo que se pueda sentir contra ese festejo de la animadversión hacia sus admiradores. Poco a poco van siendo minoría, pero es una afición que se ha traspasado de padres a hijos durante siglos, no es fácil erradicarla, y mucho menos con métodos violentos. Ni siquiera mentalmente violentos.