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¿Debe Naciones Unidas inscribir en su agenda la abolición de la pena de muerte? 25 de septiembre de 2007 (5:35 pm)

Publicado por JGIbañez en : ESPAÑA - Diario EL PAIS , trackback

[FORO DIGITAL][El País - TRIBUNA: ROMANO PRODI - La batalla contra la pena capital]

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En nombre de la civilización digamos que sí. Aunque, personalmente, añadiría que esa abolición esté acompañada de impedimentos para que los condenados que no acrediten una verdadera rehabilitación puedan obtener tantos beneficios penitenciarios como obtienen en la actualidad, y acompañada también de un endurecimiento real de las penas a los reincidentes.

Creo que ¡ya está bien de poner a los condenados como angelitos! por el mero hecho de que la forma más efectiva de impedir su ejecución sea mostrar una fe ciega en su inocencia. Abolición de la pena de muerte ¡por supuesto que sí! pero, a ser posible, sin que se produzca esa sensación tan extendida de que ser civilizado significa defender la impunidad, ni que tener una conciencia de izquierdas equivale a ser poco menos que un cretino.

Comentarios»

1. Francisco Javier Menéndez Ciudad - 25 de septiembre de 2007 (11:29 pm)

La pena de muerte es una obscenidad que atenta contra la filosofía del Derecho Natural. Pero, tanto en estados democráticamente consolidados (a pesar del famoso y bochornoso recuento electoral de 2000 ) léase EE.UU, como en países de disparado crecimiento, como China, amén de Irán, Pakistán, etc, esta incongruencia, lejos de aminorarse se dispara a niveles que rozan la locura procesal.
Desde hace muchos años, la ONU viene siendo maltratada por muchos países “políticamente correctos” y sólo hace falta darse una vuelta por las hemerotecas para comprobarlo. De ahí, que mi opinión al respecto es que se trata de una buena iniciativa pero de nula aplicación formal.
Un saludo. LEITER.

2. JGIbañez - 27 de septiembre de 2007 (3:29 pm)

En China abolir la pena de muerte probablemente no depende de la opinión de sus ciudadanos, sino de la voluntad en exclusiva de sus gobernantes. Pero en EE.UU. la presión ciudadana sí lograría el cambio de actitud oficial en los estados que mantienen ese tipo de castigo, y lo triste es comprobar cómo la opinión pública de esa nación está muy dividida en ambos aspectos: a favor y en contra de la pena capital.

“Odia el delito y compadece al delincuente” es una hermosa frase que resume lo mejor de la condición humana cuando es capaz de reflexionar sobre su entorno sin apasionamientos. Por desgracia el conjunto de la sociedad no reflexiona tanto, y tampoco es ajena a los apasionamientos cuando se contemplan de manera próxima desmanes violentos, crímenes, etc.; por tanto, en mi opinión, para lograr que la sociedad estadounidense rechazara mayoritariamente la pena de muerte (y que en España no aumentaran los partidarios de reanudarla) los promotores de la abolición deberían enfocar el asunto poniendo más enfasis en la elevación moral de una comunidad que no practica ejecuciones frente a quienes sí las practican, y menos en el efectismo compasivo hacia los condenados. Porque esto último es muy pasajero: en cuanto se vive de cerca un suceso violento, y a su responsable se le tiene bien identificado, es fácil olvidarse de la compasión.

Saludos


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