El Ertzaina herido sufre una amputación de cuatro dedos en la mano derecha al explotar el detonador de la bomba 12 de noviembre de 2007 (6:02 pm)
Publicado por JGIbañez en : ESPAÑA - Otros medios , añadir comentarioHace muy poco, alguien que estaba siendo sometido a juicio por alguna de la acciones de la banda asesina vasca, vino a decir en su declaración que el proceso de paz seguía sobre la mesa.
Incluso sin atentados recientes -ni intento de atentados-, esa afirmación a día de hoy se antojaría ilusoria. Para que los ciudadanos retomemos de nuevo el agitado debate no basta con eso, debería existir una inexcusable entrega de las armas.
Pero con atentados (sin olvidar los fallidos; aunque mutilarse los dedos, al intentar desactivar una bomba, significa que se ha producido un ataque, sin fallar, puesto que ha habido lesiones), continuando con los atentados, hace falta echar mucha mano del cinismo como para que alguno de los responsables de ese tipo de “contrapartidas negociadoras” siga hablando de “proceso de paz”.
Una batalla campal entre jóvenes radicales acaba con la muerte de un menor en Madrid (5:48 pm)
Publicado por JGIbañez en : ESPAÑA - Diario ABC , 4 comentarios
El momento es crítico. Desde el punto de vista del estado anímico colectivo, ahora mismo las autoridades deberían mostrar reflejos urgentes frente a este fenómeno y con el máximo rigor intelectual, a fin de abordar un serio problema en ciernes. Sin falsas sensiblerías. Sin apasionamientos vengativos.
Impactos emocionales como el del maltratador de menores en el metro, o como el de las crecientes bandas de delincuentes inmigrantes, son el caldo de cultivo para que se imponga lo inestable. Es vital que la población no perciba que con las medidas que se tomen se está favoreciendo a alguno de los extremos en tensión. Pero algo contundente hay que hacer. Ya.
Al menos cinco muertos en un multitudinario acto de homenaje a Arafat en Gaza (3:27 pm)
Publicado por Leiter en : ESPAÑA - Diario EL PAIS , añadir comentario
Confieso que con este tipo de noticias a uno se le hace muy difícil imaginar que las tensiones en la franja de Gaza, y por extensión, en toda Palestina, tengan un futuro menos pesimista que el que parece esbozarse actualmente por estas rivalidades entre los radicalizados de Hammas y los, hasta un punto, moderados de Al-Fatah.
Por muy duro que fuese asumirlo, tanto las potencias occidentales como Israel deberían haber aceptado el triunfo de Hamas a comienzos de 2006. Boicotear, sin más a esta organización por sus vínculos probadamente terroristas, no ha hecho sino radicalizar aún más sus postulados. Y no digamos cuando todo el favoritismo se le dio de pleno a los electoralmente derrotados de Al-Fatah, que tampoco le hacen asco a las armas si es preciso.
Si llega a confirmarse el cuestionado ataque a Irán por el uso indebido de la energía atómica, con el grifo económico que este país supone para Hamas, la situación en Gaza va a adquirir derroteros verdaderamente apocalípticos, no ya sólo para los bandos enfrentados, sino para el conjunto de su población civil, una de las más terriblemente castigadas de todo el planeta.
