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La Audiencia de Madrid ratifica el sobreseimiento del caso sobre mala praxis en el hospital Severo Ochoa 28 de enero de 2008 (10:57 pm)

Publicado por JGIbañez en : ESPAÑA - Otros medios , trackback

[Noticia de LA VANGUARDIA]
[Foros de EL PAÍS]

urgencias08.jpg

Como en el caso del aborto, del mismo modo que existirán muchas piadosas señoronas de las que se oponen con alaridos a cualquier tipo de aborto, y en algún momento de su vida, siendo más jóvenes, quizá algunas de ellas viajaron a Londres a practicarse uno; probablemente también algunos de quienes más se oponen a las sedaciones a los enfermos terminales, seguro que en su ámbito particular y familiar tienen recursos suficientes previstos, no necesariamente en la sanidad pública, para un hipotética situación en la que ellos tuvieran que pasar por un trance parecido…

El colmo de la hipocresía.

Menos mal que se ha sobreseído y archivado el caso. Ahora, como dice el doctor Montes, es el tiempo de la reparación, en efecto. Porque de lo contrario, el temor a las denuncias falsas por mala praxis que, como sería lógico, hasta ahora podía sentir el personal sanitario en los hospitales no privados, con toda seguridad a la larga hubiera supuesto un serio menoscabo a los necesarios cuidados paliativos en ese tipo de pacientes.

Lo paradójico del asunto es que muchos de los que se oponen a una cosa y a la otra, a los abortos y a las sedaciones, seguro que en su momento aplaudieron el apoyo a la guerra de Irak, con toda la cantidad de muertes absurdas que ha desencadenado semejante insensatez. Se conoce que la muerte a ellos les escandaliza mucho menos siempre que exista el conveniente martirio ejemplarizante, ya sea mediante bombas de racimo, o ya sea en cama de hospital del Insalud, donde alguien agonizante se vea rodeado de tantas suspicacias que al final le priven del tratamiento adecuado.

Comentarios»

1. Leiter - 29 de enero de 2008 (12:17 am)

El antiguo Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Sr.Lamela, actualmente titular de la Consejería de Transportes, debería presentar su dimisión “ipso facto”, si es que tiene un mínimo de ética o de sentido de la vergüenza. Y doña Espe, con ese rictus de aristocrática hipocresía que ya no logra esconder, pedir perdón públicamente por la tropelía llevada a cabo contra la unidad de anestesistas del Severo Ochoa y, por extensión, por el premeditado daño causado a la Sanidad Pública.

Uno ya empieza a estar harto de las turbias maniobras de los dirigentes peperos consistentes en lanzar la porquería, criminalizar al adversario a priori y luego, realizado ya el daño, cuando la Justicia pone las cosas en su sitio, salir por peteneras y con un patético “si te he visto no me acuerdo”. Deplorable.

Resultan escandalosos los manejos que se traen los gobernantes de la sufrida Comunidad de Madrid, con inaguraciones surrealistas de hospitales, edificación de hoteles en lugares pactados para residencias, implantación de campos de golf en zonas destinadas a parques públicos, ralentización alevosa de las iniciativas sociales procedentes del gobierno central, permisividad con leyes estatales que intentan salvaguardar de humos la salud de los ciudadanos, derroche autopropagandístico con el dinero de todos los contribuyentes, clientelismos políticos para designar cargos de contrastada relevancia… Y todo ello aderezado con la más burda y bochornosa manipulación del canal televisivo público, políticamente secuestrado para mayor gloria de sus dirigentes.

Todo esto, claro está, con el adocenamiento y bisoñez de un Partido Socialista Madrileño que ya hace tiempo perdió el rumbo y al que no parece que Tomás Gómez esté en muchas condiciones de enmendar, visto lo visto hasta ahora.

Por último, quisiera expresar mi total solidadaridad con el doctor Montes y con todo el equipo sanitario del Hospital Severo Ochoa. Los madrileños no podemos consentir que la dignidad de unos profesionales sea puesta en duda por grupos de opinión retrógrados cuyo único objetivo es cargarse la Sanidad Pública para beneficio de sus particulares intereses especulativos. Hay quién está empeñado en retrotraernos, no ya a los tiempos del franquismo, sino a los del Antiguo Régimen.

LEITER
Javier Menéndez

2. Angel Guirao - 29 de enero de 2008 (7:05 pm)

Ibáñez: totalmente de acuerdo con el post y con los dos tipos de hipocresía social que denuncias: la de quienes se oponen a la sedación y al aborto pero en su día fueron a Londres; que además son las mismas personas que seguramente apoyaron la guerra de Irak)

Respecto al comentario de Javier:

En primer lugar, expresar todo mi apoyo y solidaridad hacia el doctor Montes y el resto del equipo del Severo Ochoa.

En segundo lugar, sumarme desde “provincias” a la exigencia del cese inmediato del consejero Lamela (por cierto, ¿cómo recórcholis se puede ser consejero de sanidad y luego pasar a transportes…? Estas cosas a mí me siguen pareciendo alucinantes por mas que sigamos viéndolas y padeciéndolas con la mayor naturalidad) La exigencia se hace extensiva a una disculpa expresa y pública por parte de Esperanza Aguirre.

En tercer lugar, expresar mi deseo de que la justicia estime íntegramente la querella interpuesta por el doctor Montes contra el “periodista” de LA COPE que lé llamó “doctor muerte”.

En cuarto lugar decir que, ante la retahíla de abusos e irregulariades que denuncias en el párrafo tercero del artículo, señores, lo siento, esto no es nuevo, se veía venir. Son muchos, demasiados, años de mayoría absoluta del PP en Madrid. Es lo mismo que estamos sufriendo los murcianos tras 14 años de rodillo Valcárcel (PP). Y algo parecido a lo que viven los andaluces con el “régimen” de Manuel Chaves. No digo que esté justificado, pero sí que los votantes son, somos, un poco cómplices o culpables de ciertas situaciones.

En quinto lugar, decir simplemente que este caso le va a hacer mucho daño al PP en Madrid en las próximas elecciones. Los madrileños, corregidme si me equivoco, han sentido lo de Gallardón como una puñalada. Han visto a Pizarro como un testaferro de Aznar. Y ahora ven a Aguirre, todavía más si cabe, como la mala malísima de la película. Algo bueno tenía que tener esta historia.

Termino reiterando mi apoyo al doctor Montes y al resto del equipo.

RECOMENDACION: He visto que en la web de CUATRO (en la parte de abajo) hay un enlace en el que se pueden ver esa especie de editoriales o columnas habladas con que Iñaki Gabilondo comienza sus telediarios. Siempre son interesantes y hay algunas memorables: http://www.cuatro.com/

Saludos a todos

3. MAIKEL - 29 de enero de 2008 (9:53 pm)

Estimados blogueros, he encontrado el blog por recomendación de mi amigo Angel Guirao en “la carretera”, en el que he tenido el placer de coinicidir y cambiar impresiones con Javier Menéndez, al que mando un saludo, al igual que a Ibáñez.
Me animo a escribier este comentario, porque creo que puedo aportar otra opinión sobre los hechos, no en vano el blog se llama “El color del cristal” supongo que por eso mismo, porque las cosas pueden ser miradas desde distintas perspectivas.
Como abogado que tramita numerosas reclamaciones por “defectuosa asistecia sanitaria”, como se viene denominando eufemísticamente desde hace unos años a la “negligencia o imprudencia médica” en la que el médico no quiere causar daño pero por descuido o incompetencia lo causa; me repugna especialmente este caso en el que habría que hablar de dolo, dado que el resultado (la muerte del paciente) era querido por el médico.

Bien, hasta donde he podido saber el caso comienza con una denuncia anónima (procedente de dentro del Hospital) a la Consejería de Sanidad de la CAM en al que se afirma que la unidad de anestesistas del Servicio de Urgencias del H. Severo Ochoa es responsable de no menos de 400 eutanasias activas (actualmente delito); el Consejero traslada la denuncia al Juzgado y, paralelamente, abre una investigacioón administrativa en la que, por lo visto, se detectan irregularidades administrativas, y decide cautelarmente apartar al Dr. Montes y a algunos otros del servicio hasta que se aclare el asunto.

Para mí, hasta ahí la actuación del Consejero es impecable y el único pero que se le puede poner es que no se hubieran detectado esas irregularidades antes a través de controles y auditorías propias.
Miles de personas habrían agradecido una actuación similar en el caso del anestesista Maeso (Valencia) del que todos sus compañeros sabían que era un drogadicto y estuvieron encubriéndolo durante años ¿A alguien se le ocurriría decir que cuando este sujeto fue apartado del servicio se cometió una gran injusticia? ¿Habría que haber esperado a que hubiera sido condenado?
No podemos olvidar que por encima del amor propio del Dr. Montes y compañía está la salud de los pacientes y que en caso de duda esto último es lo que debe prevalecer,para mí sin duda y es lo que exijo de un respondable político.

La Consejería encarga un informe a una comisión de médicos que concluye que hubo mala praxis, entre otras cosas porque una unidad de urgencias no es la adecuada para aplicar sedaciones que deben ser practicadas en el Servico de Cuidados Paliativos, con el debido estudio.
El Juzgado solictó un informe del Colegio de Médicos de Madrid realizado colegiadamente por 11 médicos de distintas especialidades y de reconocido prestigio que podéis consultar (http://www.condignidad.org/zarchivos/informeleganes.pdf), y que desde luego concluye que hubo mala práctica médica.
Si el Dr. Montes no ha ido a la cárcel es porque no se ha podido determinar con certeza qué pacientes murieron por su enfermedad y cuáles por las sedaciones (porque no se hizo autopsia), lo cual, como en el 95% de los casos de negligencia médica no es más que una excusa del Juzgado para quitarse el asunto de encima.
Como comprenderéis estoy un poco harto de que el honor, la moral, el “buen nombre ” o la ideología de un médico esté muy por encima de la intergridad física y moral o, incluso, de la vida de los pacientes.
Después de leer el informe yo no me pondría en manos de este sujeto e intentaría que nadie de mi entorno lo hiciese. Y si fuera el máximo responsable de la sanidad en Madrid intentaría que no tocase a nadie.
El resto de los comentarios sobre pías señoronas, abortos, y demonios con rabo del PP, con el debido respeto, no son susceptibles de crítica. Lo mismo se puede decir sin ningún esfuerzo ni razonamiento de las lesbianas que apoyaron la gerra de Irak (que alguna habría) de los socialistas que explotan a imigrantes y españoles en sus empresas (que los hay) o del magnánimo y desinteresado empresario socialista fundador del grupo PRISA; lo dicho, que no merece la pena entrar a ello.
Gracias por vuestra atención.

4. Leiter - 30 de enero de 2008 (12:47 am)

El informe del Colegio de Médicos de Madrid donde se afirma que hubo mala práctica médica es, como señala el auto de la Audiencia, cuanto menos controvertido, con manifiestos errores en la valoración de las historias médicas de los fallecidos, con fallos de apreciación horaria y con evidentes discrepancias del grupo pericial en cuanto a la conveniente dosificación. Sobre este último punto y relacionado con la necesidad de sedar a pacientes con situación de coma, la Sociedad Española de Epidemiología critica las conclusiones del informe de la Comisión de Evaluación para el análisis, estudios y conclusiones sobre la denuncia anónima recibida en la Consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid. A esto, se añade que no se tuvieron en cuenta las explicaciones dadas por los doctores citados a declarar como imputados y, lo más grave, que a lo largo de los dos ultimos años no se ha practicado ninguna prueba de las propuestas por la defensa destinadas a desvirtuar la pretendida mala práctica. Destacar también que los peritos del Colegio de Médicos no pidieron información a los responsables médicos de cada una de las historias clínicas sometidas a examen antes de dictar su informe, como tampoco se permite a las defensas presentar informes contradictorios realizados con consultas a familiares y médicos con la base de los mencionados historiales médicos.

El auto de la Audiencia reprocha al juez instructor el calificativo de “mala praxis” en los cuatrocientos casos examinados cuando ninguna de las afirmaciones que se sostienen en la declaración han sido unánimes en los informes periciales vertidos ni se ha permitido a los imputados defenderse de tal conclusión, ya que ninguna de las pruebas propuestas fueron practicadas. El Instructor, añade el auto, se ha extralimitado de manera incngruente incluyendo afirmaciones que no son convenientes ni necesarias, sobre las que no ha habido la más mínima oportunidad de contradicción.

Conviene añadir tambien la paradoja de que los propios Servicios de Inspección de la Viceconserjería no encontraron anomalías en las prácticas de sedaciones en las Urgencias del Hospital realizadas en 2002 – 2003 y tampoco en la realizada inmediatamente antes de la denuncia que dió origen al procedimiento. Informes, por cierto, que no fueron tenidos en cuenta en la causa.

El Dr. Montes no ha ido a la cárcel porque, atendiendo a la presunción de inocencia, nadie es culpable de un delito hasta que no se demuestre lo contrario, así de simple, y como el auto de la Audiencia se ha encargado de aclarar. Que una denuncia anónima sin fundamentos de especial relevancia sea tenida en cuenta por la Conserjería de Sanidad y esta comience un proceso de linchamiento moral contra el equipo médico del Dr.Montes, sin sentencia previa, recuerda un tanto las formas de los antiguos procedimientos inquisitoriales. Y si la denuncia proviene del propio hospital, también del propio hospital procedieron las mayores muestras de solidaridad y apoyo hacia el citado médico y su equipo.

Yo también estoy un poco harto de quién quiere hacernos comulgar a todos con sus creencias religiosas basadas en el sufrimiento humano como necesidad imprescindible para alcanzar los caminos del Señor. Ya tendré tiempo de sufrir en el infierno. Mientras tanto, que me dejen vivir y, sobre todo, morir en paz y con dignidad cuando me llegue la hora.

LEITER
Javier Menéndez

5. Gerardo - TONELETE - 30 de enero de 2008 (1:43 pm)

Si un consejero de sanidad le otorga la menor credibilidad a que en el hospital Severo Ochoa, bajo su competencia, se puedan producir más de 400 casos de eutanasia activa (actualmente delito) lo primero que tiene que hacer es dimitir.
En ningún caso puede afirmarse, estimado MAIKEL, que la actuación de dicho consejero ha sido impecable puesto que dándole credibilidad a la denuncia está, asimismo, autoinculpándose como máximo y último responsable de lo ocurrido en el citado hospital.
Las lesbianas que apoyaron la guerra de Irak, los socialistas explotadores de inmigrantes y hasta el Sr. Polanco no entenderían que alguien que reconoce la posibilidad de que se hayan realizado cuatrocientos homicidios con dolo en un centro de su responsabilidad no presente automáticamente su dimisión e incluso que se persone en la comisaría más cercana para confesar su culpabilidad.
Quizás lo que le ocurre al Sr. Consejero es que haya aprendido de sus mayores como los señores Trillo (caso Yak-42), Acebes (atentado 11-M), Álvarez Cascos (Prestige) o Aznar (guerra de Irak).

6. theniger - 30 de enero de 2008 (2:09 pm)

un solo matiz estimado Maikel. En el Severo Ochoa no existe unidad de Cuidados Paliativos entonces la alternativa sería entrar en la famosa “lista de espera de doña Esperanza”, para una muerte inevitable haciéndola cruel tanto para paciente como para su familia .

7. Maikel - 30 de enero de 2008 (2:37 pm)

No estamos hablando únicamente del Consejero de Sanidad, recuerdo que éste remitió los datos a la Fiscalía y que la Fiscalía y el Juzgado consideraron que había que investigar, y se abrieron diligencias previas, y lo que no podéis negar es que la actuación médica fue, por lo menos, controvertida.
Mi enfoque viene desde la perspectiva de los pacientes, y si hay indicios de mal funcionamiento (no un caso puntual) de la Unidad dirigida por un médico que dan lugar incluso a la apertura de actuacciones judiciales, considero que lo prudente es entrar a ver qué está pasando y fundamentalmente, y por si acaso, proteger los derechos de los pacientes siempre por encima de otros derechos menos importantes en comparación, en eso, mi aplauso al Consejero.
Yo decía que había un solo pero en su actuación, que era que no hubieran funcionado los controles internos, que se han demostrado por lo menos poco serios. Efectivamente, ahí la responsabilidad política sería del Consejero y estoy de acuerdo contigo, estimado Gerardo.
No sé cuándo, cómo ni por qué se llegó a la politización de este asunto que, a mi modo de ver, no es más que una cuestión de legalidad ordinaria y de organización de la Administración. Y, estimado Javier, creo que no estamos hablando de lo mismo, que yo sepa nadie o muy poca gente defiende el “encarnizamiento terapeútico”, ni siquiera la Iglesia Católica (Definición de encarnizamiento terapéutico que da la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española. Lo entiende como “una acción médica, centrada en prolongar la vida del enfermo, que puede ser extraordinariamente cruel para el mismo paciente, ya que significa la prolongación de un proceso irreversible, acompañado de graves dolores y angustias”). Se trata de ayudar a morir con dignidad más no de disponer desde la bata y el fonendo de la vida de los demás. No todas las sedaciones estaban indicadas ni todos eran enfermos terminales, ni todos lo pidieron. Quien quiera ver política en esto que la vea, pero como digo, yo no la veo por ningún sitio.
Por eso, y por lo que dije en el anterior comentario no entro a rebatir lo que no es posible discutir. Gracias por molestaros en contestar. Un saludo a todos.

8. Maikel - 30 de enero de 2008 (2:45 pm)

Estimado theniger, si no existe unidad de cuidados paliativos existirá UCI o equivalente. Sinceramente, no creo que una sedación terminal sea compatible con el término urgencia.
Es más, por lo visto, desde que el Dr. Montes fue destituido como coordinador de urgencias, que no como médico del hospital, las muertes en urgencias se han reducido en casi un 50%. ¿Qué pasa que los médicos que le han sustituido son peores que supermontes?
No creo que sean todos unos fascistas que votan a la Espe ni unos sádicos que disfruten haciendo sufir inutilmente a los pobres pacientes. O simplemente que derivan a los pacientes a las unidades correspondientes y no tiene el gatillo tan fácil. Supongo que serán profesionales normales que merecen, por lo menos, el mismo respeto y solidaridad que el anterior responsable.

9. Leiter - 30 de enero de 2008 (3:23 pm)

“Sanidad manipula la cifra de muertos para sostener que el servicio ha mejorado”
http://www.elpais.com/articulo/madrid/atasco/urgencias/Leganes/subio/55/marcha/Montes/elpepiespmad/20080130elpmad_3/Tes

(…)En realidad, Sanidad hace una interpretación torticera, ya que en la última mitad de 2004 abrió el hospital de Fuenlabrada y la población atendida en el Severo Ochoa bajó en más de 180.000 personas. Así que es lógico que muera menos gente en el hospital. El descenso en urgencias se explica en que tras la salida de Montes, si un paciente estaba a punto de morir lo subían a planta por orden de la consejería. Según fuentes del centro, uno llegó a fallecer en el ascensor.

Contando con el efecto de la población, la mortalidad en el Severo Ochoa subió: de 262 muertes por cada 100.000 pacientes atendidos en 2004 a 319 en 2005, según datos del hospital aportados por el Comité de Empresa y Comisiones Obreras. Esto tampoco significa que la atención fuera peor. La población de Fuenlabrada es mucho más joven que la de Leganés y al irse, el porcentaje de fallecidos subió.(…)

Un saludo a todos.

LEITER
Javier Menéndez

10. JGIbañez - 30 de enero de 2008 (6:32 pm)

Bienvenido MAIKEL a este blog. Como bien dice usted, el propósito principal de la página es ir contrastando las diferentes opiniones que tengan quienes acceden a ella, acerca de algunas noticias diarias de actualidad, y en función del lado del prisma por el que cada cual las contemple.

Se parte del principio de que nadie tiene garantizado estar en posesión permanentemente de eso, tan poco unánime, que se da en llamar “verdades absolutas”. Y a partir de ahí, poco a poco, y con todo el respeto posible, sopesar las discrepancias.

Cuesta mucho trabajo creer que no existieran motivaciones políticas en la decisión de Lamela. Al margen de las que se derivan del empeño de su jefa, doña Espe, por implicarse en los asuntos nacionales (le viene muy bien cualquier escándalo contra sus adversarios que trascienda a la región); y al margen, también, del trasfondo de todo el asunto, que muchos pensamos que consiste en dejar que se deteriore al máximo la Sanidad Pública para, en un momento determinado, aparecer con la “mágica” solución de las privatizaciones en ese servicio básico. Lo cierto es que un político siempre toma decisiones políticas. Siempre. Y destituir al equipo de urgencias del Severo Ochoa fue una de ellas, y no de las más insignificantes.

Comparar a Montes con Maeso es especialmente cruel. Sus casos no son similares, y además las conclusiones judiciales sobre el comportamiento profesional del uno y del otro han sido completamente opuestas.

Es comprensible que un gestor público sea prudente, y que intente prevenir los problemas y preservar la salud de los ciudadanos, sobre todo si tiene competencias en Sanidad. Pero hay que medir mucho los pasos que se dan en determinadas crisis. Porque cuando las decisiones de ese político dan pie a insinuaciones, e incluso acusaciones tan graves (¡400 muertos! en un momento en el que no se había investigado suficientemente el asunto), algunos de los efectos colaterales indeseables que todo ello hubiera podido tener es que muchos profesionales de la medicina se hubieran inhibido a partir de entonces a la hora de paliar convenientemente -en toda la extensión de la palabra paliar- el dolor de un enfermo, terminal o no terminal, por temor a hipotéticas consecuencias inesperadas que pudiera tener su actuación.

¿Es tan difícil imaginar una huelga a la japonesa en cuidados paliativos? ¿es tan difícil imaginar a alguien pensando y diciendo para sus adentros “¡que se pudra!” refiriéndose a algún paciente terminal sin seguro privado, si sospecha que tratarlo con un poco de humanidad sólo le va a reportar problemas?

Quién sabe si un extremo así no habrá ocurrido realmente en toda la cantidad de pasillos y vericuetos anónimos que tiene la sanidad pública. Usted, MAIKEL, como experto en negligencias médicas, seguro que se hace una idea.

Cuando un político se equivoca, rectifica y se disculpa. Es lo mínimo que podemos exigir los ciudadanos. Lo que es intolerable, después del último paso conseguido: que se reconozca judicialmente que no hubo “mala praxis”, es que Lamela se calle, y que el niñato de Güemes, actual Consejero de Sanidad, ése que parece recién salido de un culebrón anacrónico, declare con soberbia que la actuación de la Consejería fue adecuada, que no hubo destituciones sino “ceses por razones organizativas” (¿pero este tío se piensa que los ciudadanos somos una bola de cretinos?), y que las urgencias del Severo Ochoa ahora funcionan mejor. Una soberbia, la de Güemes, que se corresponde muy mal con el deplorable, masificado y crecientemente deteriorado servicio público esencial que el “melenudo cabezón y con permanente” se está encargando de gestionar.

¿Las urgencias del Severo Ochoa funcionan muy bien? ¿ahora? ¡claro, hombre! ¡faltaría más! ¡han estado todo este tiempo en el ojo del huracán! ¡todos los esfuerzos y todas las partidas presupuestarias para que las Urgencias de ese hospital en concreto funcionen muy bien! ¡que no les falte de nada! ¡Doña Espe y sus secuaces no son tontos! ¡dominan el ritmo y el oportunismo! ¡Vaya si hemos tenido ocasión de comprobar cómo dominan ambas cosas!

¿Comparamos lo “bien” que funcionan las Urgencias del Severo Ochoa con lo desastrosamente mal, y en progresión geométrica descendente, que hasta ahora han estado funcionando el resto de las Urgencias del resto de los hospitales públicos de Madrid?

Saludos. Y disculpe mi exaltación en la respuesta, pero hay que reconocer que el asunto es especialmente polémico.

JGªIbáñez

11. Maikel - 30 de enero de 2008 (8:22 pm)

JGª Ibáñez, gracias por su cordial bienvenida, he de confesarle que he disfrutado leyendo su comentario, llegando a la caracajada al intentar imaginarme al “melenudo cabezón y con permanente” Güemes,al que no he visto en mi vida. Ninguna disculpa merece su respuesta, al contrario, como le digo me ha encantado.
No seré yo quien defienda el buen funcionamiento de los servicios sanitarios, ni públicos ni privados, de hecho, no creo que nadie que conozca mínimamente su funcionamiento estará de acuerdo en que es muy mejorable. Lo que no comparto es esa teoría de la conspiración del PP para de cargarse la sanidad pública a toda costa, incluso de vidas y haciendas. No me creo las pelis de buenos y malos, vamos, que ni los unos son demonios ni los otros santos.
Me limito a,en este caso concreto, afirmar que si la actuación de un determinado médico estaba bajo sospecha creo correcto esclarecerla y si un responsable político pierde la confianza en quien ostenta un cargo de confianza pues lo cesa, y ya está, igual qeu en cualquier otro ámbito. Y luego responderá ante los ciudadanos por su gestión. De verdad no entiendo tanto revuelo. Otra cosa es que sea la guinda de una gestión desastrosa, que entonces sí. Quizás sea eso.
Desde luego no pretendía comparar al Dr. Montes con Maeso, sino las situaciones. Antes de la condena del tal Maeso no había seguridad de que hubiera sido responsable de los contagios, pero cuando se sospechó se le apartó de su trabajo. La diferencia en este caso es abismal, pero se sabe a posteriori.
Ojalá fuera experto, no lo soy, me queda mucho, pero sí que puedo afirmar que una mala praxis médica no siempre tiene trascendencia penal, de ahí el archivo, pero no quiere decir que no pueda tener consecuencias civiles y administrativas. Depende de la intensidad y de las consecuencias. Por ejemplo, el anestesista administra dosis superiores a las permitidas a un paciente, pero a éste no le ocurre nada: hay mala praxis pero no habría responsabilidad penal ni civil, aunque podría haberla de tipo administrativo por incumplimiento grave de su labor. Si el médico administra una dosis excesiva a un paciente y este muere como consecuencia de ello: habría mala praxis que sería responsabilidad civil si el error hubiera sido debido a un fallo al valorar una analítica, tomar el peso, o de cálculo o más o menos disculpable; y esa misma actuación daría lugar responsabilidad penal si el error hubiera sido debido a que el médico administró la dosis que le “pareció”, sin ni siquiera tener en consideración peso, talla, analítica, etc, Es decir con total temeridad y desprecio por el paciente.
En este caso, en primera instancia se concluyó que hubo mala praxis pero que no se podían determinar sus consecuencias. Y lo que dice la Audiencia Provincial es que, a efectos penales, que es lo que se está valorando, si no se puede determinar la consecuencia de la acción es superfluo valorarla y por eso manda corregir el auto de archivo en el sentido de que se retire toda referencia a buena o mala praxis. Lo que no significa que fuese buena.
Los médicos tienen que actuar según su conciencia, más incluso que los jueces. El que cambie su forma de atender a los enfermos en función de las circunstancias, allá él y su conciencia.
Bueno, un placer, saludos.

12. JGIbañez - 30 de enero de 2008 (8:45 pm)

…Pero entonces el político, ante esa difícil evaluación penal y sobre todo ante lo polémicos que pueden ser los informes de los colegios profesionales (en cuanto a las consideraciones que trascienden a su disciplina), debe andarse con pies de plomo antes de que se forme un escándalo de consecuencias nunca previsibles.

…………..

guemes.jpg

Ahí está la foto de Güemes, Consejero de Sanidad de la C.A. de Madrid. No me costaría disculparme a causa de lo que le he llamado (si alguien se sintiera ofendido por delegación). Lo cierto es que cuando un personaje público nos indigna, como reacción instintiva a lo primero que apelamos es a lo que más se destaque, o lo que más nos llame la atención, de su presencia física.

En un medio de comunicación afín lo han nombrado el político más “atractivo” de la actualidad… ¿? Yo, aunque ahora estoy más relajado, sigo viéndolo como dije antes.

Pero bueno, es su comportamiento lo que se debe valorar, no su aspecto :)

Saludos

13. Maikel - 30 de enero de 2008 (11:04 pm)

Gracias por la foto, en serio que me ha hecho reir lo de “cabezón…, y viendo al personaje … sí que parece, por lo menos, un “galansote” salido de un culebrón anacrónico. Venga, un saludo.

14. Gerardo - TONELETE - 31 de enero de 2008 (8:27 am)

El hecho de que estemos debatiendo sobre el asunto de los 400 asesinatos producidos en el Hospital Severo Ochoa – así se vendió ante la opinión pública – es consecuencia de la estrategia que muy acertadamente describió LEITER en su primer comentario.

“Uno ya empieza a estar harto de las turbias maniobras de los dirigentes peperos consistentes en lanzar la porquería, criminalizar al adversario a priori y luego, realizado ya el daño, cuando la Justicia pone las cosas en su sitio, salir por peteneras y con un patético “si te he visto no me acuerdo”. Deplorable.”

Ya que MAIKEL citó en su primera intervención al Sr. Polanco, mezclándolo no se con que sana intención con lesbianas y socialistas explotadores (?), la estrategia del caso Lamela es un calco de la que en su día se realizó en el asunto Gómez de Liaño. Una denuncia basada en un informe anónimo sobre presuntas irregularidades en la empresa Sogecable se presenta ante un juez amigo y surge “ipso facto” el caso Polanco.

No se paran en barras, en aquella ocasión recién llegado al poder el Sr. Aznar se trataba de criminalizar y eliminar a un medio de comunicación no afín y en éste de desacreditar la sanidad pública.

Y aquí estamos todos discutiendo porque en el recorrido judicial del caso Lamela, a pesar de su resultado final, los partidarios de la estrategia encuentran todavía argumentos en determinadas actuaciones que se han producido para seguir manteniendo vivo el asunto. ¿No recuerda también un poco a la teoría conspiranoide del atentado del 11-M?

15. Maikel - 31 de enero de 2008 (6:54 pm)

Estimado Gerardo, me expresé mal, pido disculpas; la única intención de la cita del Sr. Polanco, etc, … era poner de relieve lo gratuito de la mezcla de las pías señoronas con la guerra de Irak, más los abortos en Londres, etc, … nada más.
Un saludo a todos.


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