Las mejores críticas para la Orquesta Sinfónica de la Juventud y Dudamel / ¡Qué fuerte! 30 de enero de 2008 (2:40 pm)
Publicado por Leiter en : ESPAÑA - Diario ABC , trackback[Noticia de VALENCIA.COM]
[Noticia de ABC]

Estamos ante uno de los fenómenos musicales más extraordinarios de las últimas décadas. La fulgurante aparición de la Orquesta Sinfónica de la Juventud Venezolana y su titular, Gustavo Dudamel, ha supuesto una bocanada de aire renovado al panorama de la llamada música culta, un tanto huérfano de leyendas, tras la desaparición de toda una generación de artistas – Celibidache, Karajan, Bernstein, Solti, Kubelik, Giulini…- y cuyo relevo – Abbado, Muti, Maazel, Metha…- aún con encomiable dignidad, no ha alcanzado las cimas artísticas de sus predecesores.
Es de justicia resaltar el maravilloso programa educativo para jóvenes llevado a cabo por Abreu y cuya máxima expresión es esta espectacular orquesta dotada, en su mayoría, por muchachos procedentes de los barrios marginales de Venezuela y abocados a una vida de muy [incierto porvenir. Si ya es un éxito que con estos mimbres se logre conjuntar una orquesta sinfónica, mucho más lo es que dicha formación consiga alcanzar cotas tan elevadas de perfección en el difícil arte de la interpretación musical. Sin duda, todo un referente para tanta juventud sumida en la pobreza y donde se demuestra que con ilusión, ganas y tremendo esfuerzo personal, amén de un buen programa educativo, cualquier meta es posible...
... Como también es posible lograr una lectura tan emotiva de las partituras musicales, sean del estilo que sean. Es la mayor virtud de esta orquesta: Conseguir una fiel traducción de los diferentes compositores, desde la expresividad de un melancólico Tchaikovski hasta la orgía rítmica de unas danzas de Bernstein. Todo ello bajo la batuta de un director como Gustavo Dudamel, verdadero prodigio tanto de interpretación como de percepción psicológica, que logra extraer lo mejor del conjunto a través de sus brillantísimas secciones orquestales, en especial, unos metales de espectacular arrogancia y unas cuerdas con un empaque que ya lo qusieran para si muchas formaciones orquestales de larga tradición.
Como muestra, añado dos vínculos de la actuación llevada a cabo por dicho conjunto en Londres, durante los "proms". De veras, merece la pena un vistazo. Se sorprenderán.
[Proms 2007 - Orquesta Juvenil Simón Bolivar]
[Gustavo Dudamel / SBYOV Shostakovich Symphony 10 II. Allegro]

Comentarios»
… Como también es posible lograr una lectura tan emotiva de las partituras musicales, sean del estilo que sean. Es la mayor virtud de esta orquesta: Conseguir una fiel traducción de los diferentes compositores, desde la expresividad de un melancólico Tchaikovski hasta la orgía rítmica de unas danzas de Bernstein. Todo ello bajo la batuta de un director como Gustavo Dudamel, verdadero prodigio tanto de interpretación como de percepción psicológica, que logra extraer lo mejor del conjunto a través de sus brillantísimas secciones orquestales, en especial, unos metales de espectacular arrogancia y unas cuerdas con un empaque que ya lo qusieran para si muchas formaciones orquestales de larga tradición.
Como muestra, añado vínculos de la actuación llevada a cabo por dicho conjunto en Londres, durante los “proms”. De veras, merece la pena un vistazo. Se sorprenderán.
http://es.youtube.com/watch?v=S6q7RCAcaBk
http://es.youtube.com/watch?v=qw1Z2ebqe_s&feature=related
LEITER
Javier Menéndez
En efecto, Javier, una noticia estupenda, un poco en la línea de la orquesta formada por Daniel Baremboim (excelso pianista aunque mediocre director; por cierto, recomendación para 2.008: Los dos DVD grabados por Barenboim en los que interpreta los cinco conciertos para piano y orquesta de Beethoven) con jóvenes músicos israelíes y palestinos.
Y, por supuesto, de acuerdo en que la actual generación de directores, muy técnica pero sin grandeza, no alcanza el nivel de la anterior. Y yo me atrevería a asegurar, con todo el respeto y humildad de que sea capaz, que la anterior tampoco está en el nivel extraplanetario de la que le precede. Wilhem Fürtwangler, Otto Kemplerer o Arturo Toscanini.
Qué lástima que en España no contemos con un Dudamel o un Simon Rattle, un director carismático, una especie de Rafa Nadal o Fernando Alonso que introdujese al gran público en el mundo de la clásica.
Saludos para todos
Me satisface de veras tu interés (y tus contrastados conocimientos) sobre el mundo de la Música y su interpretación. Estoy seguro que aquí o en LA CARRETERA, tu magnífico blog, tendremos tiempo de intercambiar nuestras impresiones sobre este tema.
Yo pensaba lo mismo de Baremboim hasta que hace unos 20 años le ví dirigir en el viejo Real de Madrid la séptima de Bruckner. Aquello fue algo irrepetible. Conservo el autógrafo del maestro como una de mis joyas más apreciadas.
Estoy totalmente de acuerdo contigo en lo referente a una generación extraplanetaria previa a la por mi mencionada. Y a los tres monstruos de la batuta que tú has citado, yo añadiría además a Mrawinski y su irrepetible Filarmónica de Leningrado (actual San Petersburgo) y a Bruno Walter (el mejor intérprete de Brahms).
Aunque mi “elegido” será siempre Celibidache. Recuerdo como, en aquellos tiempos donde yo hacía mis pinitos en música, un amiguete y yo conseguimos colarnos en el Real y presenciar uno de sus ensayos con la ONE. Ese hombre derramaba música a su paso…Y mal genio. Expulsó a dos profesores sin el menor miramiento. Sólo hubo uno, recién fallecido, que se le igualara, Carlos Kleiber, aunque con concepciones musicales distintas.
En España tuvimos uno que pudo llegar a lo más alto porque lo tenía todo: Ataulfo Argenta. Lástima de tan prematura muerte. De los de ahora, Jesús López Cobós y Ros-Marbá. (Por favor, que nadie confunda a este Cobos con el inefable Luis Cobos y su chimpún).
Gracias por tu magnífico comentario, Ángel.
Leiter
Javier Menéndez