jump to navigation

El peligro de ser peatón en España 30 de enero de 2008 (10:39 pm)

Publicado por JGIbañez en : ESPAÑA - Diario EL PAIS , trackback

[Noticia de EL PAÍS]
[Foros de EL PAÍS]

semaforo08.jpg

Hace pocos días, en una calle de Madrid bastante transitada por vehículos a motor, López de Hoyos, presencié una escena simple pero que, a mi juicio, resume de manera bastante sintética la cuestión de ese peligro que menciona la noticia: una madre joven, en la treintena, con su hija de la mano -de unos 4 ó 5 años-, ambas con un aspecto bastante corriente: bien vestidas, no eran marginales, ni foráneas, y cruzando las dos un semáforo para peatones en rojo…

Ante la proximidad de los coches, que se iban acercando veloces -puesto que ellos sí tenían luz verde-, se las veía a las dos a la carrera jaleadas por el grito de la mujer que, literalmente, casi arrastraba a la niña por el asfalto, tirando de ella “¡corre! ¡corre!”. Como la cosa más natural del mundo.

Quizá si, al menos, la hubiera llevado en brazos… la criatura no se habría percatado del todo de lo que estaban haciendo. Y la escena quizá no quedaría tan impresa en su memoria. Pero no, esa niña estaba protagonizando en primera persona un momento “emocionante”, intrépido, casi divertido, movida por sus propias piernas aunque remolcada por la mano de su madre.

No se me ocurren muchas cosas más imprescindibles que inculcar a los niños, para poder defenderse en los grandes espacios urbanos, que respetar los semáforos, y la seguridad vial en su conjunto. Es básico. Indiscutible. No sirve de nada que le vociferemos a un menor “¿¡Cuántas veces te tengo dicho que no pongas un pie en la calzada hasta que el semáforo este verde!?” si luego, porque tenemos mucha prisa, o por hacer una gracia, le confundimos de mala manera infringiendo aquello que pretendemos que él respete en lo sucesivo, para protegerse cuando pueda deambular solo por las calles.

La escena “insignificante” y cotidiana refleja con nitidez la calidad educativa, o mejor dicho la falta de esa calidad, pero no ya en los centros docentes, sino en el propio hogar y por parte de los mismos padres. Y el ejemplo es aplicable no sólo por el tráfico, y para el tráfico, sino que también lo es para muchísimas otras situaciones en la vida misma, en las que vemos cómo surgen generaciones de seres muy poco preparados para lo que en realidad les espera.

Comentarios»

aun no hay comentarios - ¿quieres ser el primero?


Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.