El 56% apoya obligar a los inmigrantes a “respetar las costumbres españolas” 10 de febrero de 2008 (12:19 pm)
Publicado por JGIbañez en : ESPAÑA - Diario EL PAIS , trackback[Noticia de EL PAÍS] (Titular de portada)
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Según el titular de la portada de El País, en la versión impresa de hoy, “el 56% apoya obligar a los inmigrantes a ‘respetar las costumbres españolas’”. Por cuestiones comerciales, supongo, ese es el enunciado que decide incorporar el periódico en su tirada, en primera página, en grandes caracteres.
Luego, en el interior, la noticia se matiza, los titulares son otros, y las interpretaciones sobre el mismo asunto pueden ser muy variadas. Pero el dato sigue estando ahí…
La cuestión se puede resolver con el fácil argumento de que más de la mitad de la población somos racistas. Aunque ello suponga, no sólo dar a entender, sino acreditar a priori y ante cualquier duda, que todos los inmigrantes son respetuosísimos, no digamos ya con la ley, sino también con nuestro modo de vida. Ese modo de vida nuestro que se intenta desde hace décadas, a través de la educación y de las doctrinas políticas (las civilizadas), que sea cada vez más europeo.
Pues bien, en mi opinión, ni lo uno ni lo otro. Ni más de la mitad somos tan “malos”, ni los inmigrantes son todos tan “buenos”. Unos y otros no somos más que personas, limitados todos en nuestras virtudes y en nuestros defectos: un esfuerzo compartido, por ambas partes, de integración sería simplemente lo adecuado.
Puede que mi opinión sea la equivocada, y cuento con ello. Pero de ahí a decir, como se ha dicho, que por culpa de esta polémica el PP iba a perder votos, era arriesgar bastante el pronóstico. Las estadísticas lo acaban de poner de manifiesto.
Se puede alegar que por culpa de la propuesta de Rajoy hemos tenido que conocer los disparates del pensamiento de Cañete o, incluso, que a partir de ahora cualquier ataque neonazi contra los inmigrantes estará en cierto modo avalado, o promovido, por la polémica en sí que se ha creado. Y será lamentablemente cierto. Sería suficiente razón para distanciarse…
Si no fuera porque la obstinada realidad dice que muchos ciudadanos no dejan de percibir lo razonable de la proposición, y quién sabe si ellos no terminarán decidiendo el resultado final durante el 9-M. Quizá desde el centro-izquierda habría que haber respondido con menos gritos en el cielo, con menos mitomanías, mediante contra-propuestas que lejos de ocultar el problema de fondo lo encaren con valentía y, sobre todo, sin dejar de conectar con el pulso de la sociedad.

Comentarios»
Totalmente de acuerdo. Un saludo tras el fin de semana.
En general en todos lados en campaña los candidatos dicen y prometen lo que sus seguidores quieren oir. Nunca se gana con un discurso racional , medido y coherente. Lo lamentable de este caso es que la coincidencia entre lo que dicen y piensan los candidatos se corresponde demasiado, sino sólo basta escuchar al “amigo” Arias Cañete que debe ir a un bar exclusivo donde lo atienden españoles y si lo dejamos seguir hablando va a pretender que sean gatos. Solo espero que doña Espe no utilice sus argumentos para justificar las listas de espera de la sanidad.
Menos mal que cuando mis padres emigraron a Argentina no existía un sosias de Cañete alli, pues entonces no tendría el privilegio de compartir ideas con Uds
un abrazo
No es la primera, ni será la última vez, que me sorprendo ante los resultados de una encuesta y, ello, a pesar, de que junto a JGIbañez, intuía que esta medida iba a caer bien entre los electores de todo signo político.
En este caso el 56% de los ciudadanos están de acuerdo en que a cada inmigrante se le haga firmar un contrato en el que se comprometan a cumplir las leyes ¡menudo son incumpliéndolas si no media un compromiso por escrito! a respetar nuestras costumbres, fundamentalmente dos muy arraigadas entre la población española, la de no mutilar genitales femeninos y la de no casarse a la vez con dos mujeres o más y, por último, pagar los impuestos para tranquilidad de todas las haciendas locales, autonómicas y central, que desconocen, parece ser, las obligaciones tributarias de estas personas. Se me olvidada, y aprender la lengua. Parece que estos inmigrantes son tan suyos que, aún necesitando en el trabajo el idioma para entenderse con los demás, se niegan sistemáticamente a aprenderlo.
Seamos serios, lo que la población ha percibido sin entrar en el absurdo contenido de este contrato es que con él se metía al inmigrante en cintura. No hay más.
Esta medida es puro humo dirigido a los bajos instintos de determinada población que vería de esta forma cómo la administración considera, también, a estos individuos como potenciales delincuentes o, al menos, gente peligrosa.
El problema de la inmigración, y los que conlleva de integración y convivencia, son demasiado serios para despacharlo con una medida como ésta que a lo único que conduce es a criminalizar al colectivo con funestas consecuencias.
Créese en la próxima legislatura un ministerio de inmigración y estúdiense de forma consensuada entre todos los partidos políticos medidas encaminadas a la integración y convivencia de estos inmigrantes sin que ello supongan una merma de los derechos ya adquiridos de todos los españoles. El problema no es de fácil solución y requiere el esfuerzo de todos.
Hola a todos tras el fin de semana. En mi opinión, el problema es considerar la inmigraciòn como un problema.
Saludos
Hola Angel: Es que, aunque no debiera serlo, desgraciadamente lo es.
Un solo ejemplo: Si la ultraderecha (PP) es capaz, que lo es, de instrumentalizar irresponsablemente el miedo, la desazón o el peligro que para muchos ciudadanos supone el fenómeno de la inmigración (Sólo hay que ver las reiteradas encuestas del CIS), removiendo los más bajos instintos con iniciativas como la del contrato de integración, los votos de estas personas caerán de su parte. Para la izquierda supondrá un problema, y no de poca entidad.
Hola Gerardo,
Ahora te refieres a la inmigración como un problema, no para la sociedad, sino para el PSOE. Me ha parecido entender.
Puede ser, ciertamente. Es lo que comentaba Ibáñez hace unos días: que la inmigración (y sus miedos asociados) le daban votos al PP. Yo pensaba que era lo contrario, sinceramente, que esa propuesta (contrato integración) se iba a volver contra el PP, al que la izquierda conseguiría dibujar como un partido xenófobo y reaccionario.
En fin, parece que, en efecto, las encuestas apuntan más por la línea del miedo. Qué le vamos a hacer
saludos
Hay un punto que tanto el gobierno como la oposición no han resaltado sobre este tema : el gobierno olvido imperdonable y la oposición es obvio. El tema es que en la tan remañida regularización del PSOE una de las condiciones ineludilbes era el patrocinio de un empleador con un contrato de trabajo en firme, sin el cual el trámite se rechazaba, por tanto la supuesta masividad del proceso fue fruto de la conveniencia del empresariado en la contratación (blanqueo en su mayoria)
Perdona Angel, pero no has debido leer bien mi corta intervención anterior.
Yo he dicho textualmente que la instrumentalización irresponsable del fenómeno de la inmigración por parte del partido de ultraderecha (PP), “para la izquierda supondrá un problema, y no de poca entidad”.
Las únicas siglas de algún partido político que aparece en mi escrito son las del PP al que describo como partido de ultraderecha, pero no hago ninguna alusión al PSOE.
Es a la izquierda sociológica de este país a la que aludo en mi comentario. Y esta contestación me da pie para reiterarlo: cada voto que cae al partido de la ultraderecha perjudica a la izquierda progresista de este país.
Saludos