Miles de personas se echan a la calle en Argentina contra Cristina Kirchner 26 de marzo de 2008 (2:29 pm)
Publicado por Leiter en : INTERNACIONAL , trackback
No estaría de más que Cristina Fernández comprendiera que la capacidad de negociación es un elemento imprescindible para ejercer la actividad política sin mayores sobresaltos. Sus carencias al respecto — similares a las de su marido, sobre todo en política exterior — delatan, bien una excesiva soberbia ejecutiva, bien una nula habilidad para resolver los problemas más puntuales. Su discurso de ayer sobre el conflicto agropecuario (incendiario para algunos, firme para otros) desató las iras de una parte de la población que salió a manifestarse por las calles, devolviéndonos a la memoria los más tristes episodios de 2001. Parapetarse tras la guardia de los piqueteros (Luis Delia) dice muy poco acerca de las actitudes conciliadoras de doña Cristina. Y, lo peor, la imagen que se ofrece de Argentina de cara al exterior es, una vez más, lamentable.
Otro asunto bien distinto es averiguar quién dirige realmente las protestas de los campesinos. Muchas sospechas apuntan hacia la oligarquía que conforman los productores de soja, un sector que, dada la actual coyuntura económica mundial, ha nadado en la abundancia durante los últimos años y que no quiere ver reducidos sus cuantiosos beneficios ante un incremento de la retención fiscal acorde con el aumento de las exportaciones. Parece lógico pensar que para afrontar los retos sociales de un país tan históricamente marcado por la desigualdad, los recursos monetarios no van a caer del cielo, así por que sí. Y, además, muchos han olvidado que la adaptación de grandes extensiones de terreno para el cultivo de la soja significó la expulsión y condena de innumerables pequeños agricultores a manos de los poderosos terratenientes, ante el silencio cómplice de los que hoy dicen defender los intereses del campesinado.

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Bien es cierto que la oligarquia terrateniente ha marcado los destinos de Argentina desde su independencia en 1810, con un claro posicionamiento conservador y expoliatorio ( no se si son sinónimos) de las clases más desposeídas, perpetuando el latifundio y postergando el desarrollo de un país con todas las posibilidades. Pero hoy el tema es otro : la insaciable voracidad de un estado que aprovechando la coyuntura internacional está dnamitando la produccion agropecuaria con la excusa de la redistribución de las rentas cuando la realidad es que esas retenciones sólo alimentan el aparato burocrático del estado y subvenciona a los amigos del poder (léase por ej grupo Esquenazi) y manteniendo activas las ordas de piqueteros como la de Délia (amigo de Chavez) con el único objetivo de perpetuar un modelo de gobierno personalista (la familia, ), sino que hacia el esposo de Cristina en las fotos cuando no cumple ninguna función politica salvo ser el marido de.La gran transformación no apareció en el gobierno del marido y tampoco ahora a la luz de lo hecho y dicho ( su discurso de inauguracion del año parlamentario hablo de ” continuidad del modelo)
La respuesta en las calles es clara pues la gente aunque lentamente no se traga más las demagogias de los políticos, y cuando algo huele a podrido lo manifiesta aunque las patotas de los Moyanos, Dèlia y compañia salgan a contrarrestar las manifestaciones auténticas
Tal y como lo explicas, THENIGER, ahora empiezo a entender mejor este conflicto. Y no deja de confirmar algunos aspectos que ya anticipaste en este mismo medio y que nos alertaban sobre los peligros de una pretendida “dinastía” presidencial. Parece mentira que con las capacidades intelectuales de buena parte de la sociedad argentina, ésta se vea representada por unos políticos tan ineficaces como déspotas. Una pena.
Gracias por tu comentario, THENIGER.
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