El Ayuntamiento reforma el sistema de concesión de licencias 28 de marzo de 2008 (11:53 pm)
Publicado por JGIbañez en : ESPAÑA - MADRID , trackback
Pues nos parece muy bien, señor Gallardón; pero a algunos nos habría gustado conocer un poco más acerca de las responsabilidades políticas que se podrían derivar del comportamiento de algunos funcionarios, por ejemplo, en el caso “Guateque”, y que da toda la impresión de que tienen bastante que ver con la aprobación de esta reforma ¿verdad…?
Aprobación que se ha efectuado por la vía de urgencia, para “salvar los muebles”, y sin contar con el apoyo de ninguno de los grupos de la Oposición municipal. Sólo lo ha sido -aprobada- gracias a la mayoría absoluta de la que goza usted, y que también le ha permitido convertir la Comisión de Investigación del mencionado caso en una parodia que únicamente aprueba las soluciones que ustedes mismos se votan a sí mismos. Nada de responsabilidades. “Muy” “democrático” lo suyo, señor Gallardón. A veces, basta con arañar un poco en el maquillaje y cuesta bastante homologar las convicciones democráticas

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Gobernar no solo consiste en planear y ejecutar obras que de una u otra manera implican ganar simpatías, aprobación ciudadana y por ende votos.
Si el alcalde de una ciudad ignora, como parece ser en el caso que nos ocupa, que el otorgamiento de licencias de apertura de locales esta tardando no solo meses sino hasta años, esta demostrando incapacidad para gestionar el día a día de la institución para la que ha sido elegido.
Aquí no vale aducir que se desconocida que se estaban produciendo sobornos en el otorgamiento de licencias y que los responsables directos sean sancionados. Se trata más bien de un problema de inteligencia y habilidad de gestión. Es innegable que la consecuencia lógica de un sistema ineficiente de otorgamiento de licencias es la corrupción.
Pongámonos en el lugar del pequeño empresario que alquila un local, invierte en su remodelación y que se encuentra en la situación de tener que pagar meses de alquiler en espera de su licencia de apertura, perdiendo cada mes hasta varios miles de Euros.
Pongámonos en el lugar del funcionario mediocre que detecta la desesperación de los empresarios por poner en funcionamiento sus locales.
La consecuencia lógica: Empresario desesperado dispuesto a pagar dinero por la aceleración de sus trámites y funcionarios ávidos de dinero fácil dispuestos a intervenir en el sistema burocrático a cambio de una compensación adecuada.
El responsable subsidiario de estas negociaciones turbias es sin lugar a dudas el máximo responsable político, en este caso nada menos que el alcalde de Madrid. No le acuso de participar en los negocios turbios ni de complicidad, pero si le acuso de incompetencia en su gestión, de irresponsabilidad por ocuparse solo de asuntos que le dan popularidad y de olvidar de cumplir la misión que le han encomendado los ciudadanos que es la de gobernar eficientemente la ciudad, en todos sus aspectos.
El coste político debería de ser muy alto, no soy nadie para dar sentencia, es una labor que les corresponde a los electores.