Los radares de los túneles de la M-30 comienzan a multar este lunes 30 de marzo de 2008 (8:55 am)
Publicado por JGIbañez en : ESPAÑA - MADRID , trackback
Quizá sea por ignorancia de la mayoría de los automovilistas acerca de cuándo entraban exactamente en vigor los radares, y cuándo se empezarían a poner multas de manera efectiva, pero lo cierto es que la velocidad media de los vehículos en esos largos túneles es bastante aproximada al límite permitido por ley: uno entra en ellos y observa cómo casi la totalidad de los conductores lo respetan. Ya veremos lo que dura, porque todo dependerá de lo rigurosas que las autoridades sean en los controles y en las penalizaciones a quienes pisen demasiado el acelerador…
No es muy difícil imaginarse lo desagradable que debe ser verse metidos en un atasco, dentro de semejante “ratonera” kilométrica, por culpa del accidente provocado a causa del imprudente de turno; o en el caso de que se produzcan inundaciones debido a roturas en la conducción de agua, a la gota fría, etc.
En honor a la verdad, y para no alarmar en exceso, hay que decir que los subterráneos de la M-30 cuentan con suficientes salidas de emergencia. Pero lo mejor es que sigamos observando, durante muchos años, que la velocidad del tráfico en su interior es “voluntariamente” moderada, y que a los locos temerarios se les identifique con eficacia.

Comentarios»
Jesús y Javier, perdón por utilizar este espacio
He visto algo que os puede interesar.
http://www.lavanguardia.es/lv24h/20080328/53448813544.html
Es una herramienta que va a conectar a La Vanguardia con los blogs. La Vanguardia va a incluir, junto a cada noticia, un botón para que sus lectores puedan ver lo que están diciendo los blogs sobre esa noticia. Cada vez que escribas un post sobre una noticia leída en La Vanguardia, los lectores del periódico podrán acudir a tu blog a ver qué es lo que has escrito. Para ello hay que dar de alta el blog a través de la herramienta que indica el periodico (la tenéis en el enlace que os he puesto).
He pensado que os puede interesar mucho porque vosotros tomáis muchas noticias de ese periódico. Yo voy a intentar implementar esta herramienta. Me parece muy muy interesante.
Un saludo
Muchas gracias, Ángel, nada que perdonar.
Es una buena idea la que ha puesto en marcha La Vanguardia, y esperemos que otros periódicos sigan el ejemplo. Daremos de alta el blog allí y eso ahorrará tener que duplicar los comentarios, como me ocurría a veces al participar en los foros de El País.
Saludos
El límite de velocidad en zonas residenciales y carreteras nacionales de una sola vía en cada sentido me parece adecuado. Sin embargo creo que los límites establecidos para autovías y autopistas son demasiado bajos, yo apoyaría un límite en autoviás de 140 km/h y en autopistas de 160 km/h. En el caso de los túneles de la M-30 el límite de 70 Km/h me parece absurdo, todos tenemos la sensación de estar desplazándonos a una velocidad demasiado reducida para el tipo de vía que estamos utilizando. A mi me parecería razonable un límite de 90 Km/h como mínimo o tal vez introducir una nueva fórmula de limites de velocidad que dependa de la hora o del volumen de coches que están circulando. Les invito a darse un paseo por los túneles a las 3 o 4 de la mañana, Los 70 Km/h son para quedarse hasta dormido de aburrimiento resultando hasta peligrosos para la seguridad.
Es el precio a pagar, Jorge, por sentirnos un poco más seguros circulando a través de una vía pública que, más que otra cosa, parece una trampa siniestra interminable. Tuve la desgracia de vivir un atasco dentro de uno de los túneles, antes incluso de que se hubiera inaugurado por completo toda la reforma, y esa experiencia fue del todo agobiante sin necesidad de que uno sea claustrofóbico. El embotellamiento no se produjo en hora punta, era la una de la madrugada de un sábado, y todo indicaba que se debió a un accidente: no me esperé para comprobarlo, en la primera salida escapé de allí aún a costa de dar un gran rodeo hasta llegar a mi destino.
Si se establecen diferentes límites de velocidad, en función del horario o del volúmen de vehículos, se rompería el efecto de excepcionalidad que debe acompañar siempre la bajada a esos infiernos potenciales, y al final serían tan peligrosos como las vías del exterior, con el agravante de que uno se encuentra bajo tierra.
Gracias y saludos