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Rescatan a un perro que vagaba con una cuerda incrustada al cuello 30 de marzo de 2008 (2:46 pm)

Publicado por Leiter en : ESPAÑA - Diario PÚBLICO , trackback

[Noticia de PÚBLICO]

refugio08.jpg

El Refugio

Sin que sirva de precedente y con el permiso del administrador general de este blog hoy me veo obligado a comentar esta noticia ya que, en lo que va de día, me he encontrado con dos notas de prensa alusivas al maltrato animal: Ésta que viene en el enlace del diario PÚBLICO y otra que sirve de portada en el diario EL PAÍS alusiva a la caza de focas autorizada por el ejecutivo canadiense y que me niego a insertar debido a su crudeza. Sin ser yo un especialista en temas cinegéticos no dejo de preguntarme si no existe otro método más humanitario para la caza de focas, toda vez que parece ser este un hecho “supuestamente” irremediable. Me parece atroz el uso de un palo a modo de gancho que golpea al animal repetidas veces hasta lograr el óbito. Todos aquellos que tenemos la suerte de compartir nuestras vidas con animales en nuestros respectivos domicilios no podemos soportar el rostro suplicante de una foca a punto de ser golpeada por un malvado cazador. Es posible que un servidor caiga en el sentimentalismo de una composición visual que deja atónitas las conciencias de cualquier espectador pero no por ello voy a renunciar a declarar mi profundo rechazo a esta indignante forma de cazar focas, con el beneplácito del gobierno canadiense.

Y en lo referente al perro que logró sobrevivir a una muerte segura, con la tranqulidad que concede el saber que gracias a los cuidados de esa impagable asociación llamada EL REFUGIO — Sirva desde aquí mi más sincero homenaje — sólo puedo calificar de auténticos hijos de su mala madre a todos aquellos que luego de explotar las capacidades olfativas de un perro no tienen después mejor solución que colgarlo de un árbol. Ojalá que nunca me vea obligado a contemplar una escena de este tipo, puesto que soy capaz de perder los papeles y dar con mis huesos en la cárcel acusado de ahorcar a un gilipollas. (pido perdón por la expresión malsonante pero no encuentro otra más conciliadora)

Comentarios»

1. Angel Guirao - 31 de marzo de 2008 (1:17 pm)

Total y absolutamente de acuerdo, Javier.

Medidas:

Incrementar las penas a quienes maltratan y abandonan animales.
Pero sobre todo EDUCAR. Esta es una cuestión cívica, de ética ciudadana: hay que concienciar a la sociedad de que la persona que abandona a su perro (porque ya no le sirve para cazar, porque no le apetece cargar con él en vacaciones…) es un malnacido que sólo se merece el descrédito, el vacío y la ignominia.

Me sumo a la felicitación por la labor de EL REFUGIO y cuantas organizaciones y personas trabajan desinteresadamente en favor de los animales.

Gracias por el post y un afectuoso saludo


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