El PP exige a Zapatero que explique su política sobre el agua en el Congreso 16 de abril de 2008 (7:48 pm)
Publicado por JGIbañez en : ESPAÑA - Diario ABC , añadir comentario
Correcto. Esa es la forma civilizada, institucional y política de pedir explicaciones urgentes sobre lo que va a suceder con el agua para Barcelona y para las regiones del Levante y de sureste español. Y es lo oportuno. Lo que procede en primera instancia. Muchos tenemos clara la diferencia entre lo que significa realizar trasvases ocasionales, de una cuenca determinada a otra adyacente, debido a una emergencia temporal; y lo que significaría, por el contrario, una obra faraónica, megalómana, y además permanente entre cuencas distantes que, para mayor gravedad, no cuenta con el suficiente consenso entre el conjunto de la población española, ni tampoco, por supuesto, con las bendiciones de Europa…
El Papa afronta en EE. UU. los escándalos por pederastia (1:36 pm)
Publicado por Leiter en : INTERNACIONAL , añadir comentario
Más vale tarde que nunca, aunque dada la gravedad de estos lamentables episodios, convendría que la Iglesia Católica afrontase estos hechos, de repetirse en un futuro, con la mayor brevedad y rigor posible, expulsando sin ningún tipo de miramiento a estos asquerosos curas sobaniños de su seno y colaborando en mayor medida con las autoridades judiciales pertinentes para iniciar los procedimientos oportunos. Escurrir el bulto, como se ha venido haciendo hasta ahora, intentando comprar el silencio de los denunciantes mediante elevadísimas cantidades de dinero, es una práctica inadmisible y moralmente inaceptable.
No deja de resultar chocante, en línea con lo anteriormente referido, las repentinas prisas con las que la jerarquía católica arremete contra los movimientos pastorales que están en permanente contacto con la marginalidad social y que ayudan, con unos medios más bien escasos, a la integración comunitaria de los casos más difíciles y conflictivos. Esta labor humanitaria, muy en sintonía con las enseñanzas de un tal Jesús, llamado el Cristo, es continuamente torpedeada por el mismo poder jerárquico que no duda en proteger y dar cobijo a esos curas que confunden maliciosamente la expresión evangélica “Dejad que los niños se acerquen a mí”. Esperemos, pues, que al papa Ratzinger, tan firme con los rigorismos dogmáticos, no le tiemble el pulso de ahora en adelante para condenar y expulsar a los pederastas de su institución y a quienes tratan de justificar dichas conductas, como el impresentable obispo de Tenerife. (“Es que hay niños que van provocando…”) – Dixit.
