jump to navigation

La derecha italiana abre la legislatura con ganas de guerra 30 de abril de 2008 (1:40 pm)

Publicado por Leiter en : INTERNACIONAL , trackback

[Noticia de EL PERIÓDICO DE CATALUNYA]

italy08abra.jpg

¿Quo vadis Italia? ¿Acaso es normal, en términos políticos, que el neofascista Alemanno, nuevo alcalde de Roma, salude a sus huestes brazo en alto o que Bossi, líder de la Liga Norte, declare que mantiene a 300.000 partidarios fusil en mano prestos para entrar en acción? ¿No resulta un poco inquietante que Berlusconi defina a los suyos como la “nueva falange romana” (sic)? Una de las características que definen el totalitarismo fascista es la necesidad de buscar un enemigo exterior para hacer recaer en él las culpas de todos los males de la patria. Aparte de la histeria anticomunista (???) que manifiestan, los socios de Berlusconi se han apresurado a exigir la expulsión inmediata de los inmigrantes. Resulta descorazonador observar con qué ligereza se está abordando el problema de la inmigración ilegal no ya en Italia, sino en el resto de Europa.

Las soflamas y delirios grandilocuentes que nos están llegando de Italia durante estos últimos días están siendo vistos con mucho recelo en el seno de la UE. A nadie se le escapa que las crisis derivadas del capitalismo son terreno abonado para la proliferación de todo tipo de ideologías de marcado carácter filofascista. No hace falta ser muy avispado para intuir qué se esconde tras la inmaculada sonrisa de don Silvio y sus histriónicos modos. Por no decir con qué tipo de gentuza se asocia políticamente. Ojalá me equivoque, pero mucho me temo que en Italia van a pagar muy cara la confianza que los electores han otorgado a Berlusconi. (Y mientras, en España, los cuatro pelagatos de turno, pseudohistoriadores al servicio de los más oscuros intereses, intentando justificar y alabar el franquismo… ¡Vaya panorama!)

Comentarios»

1. Angel - 30 de abril de 2008 (5:26 pm)

Desde luego, vaya panorama.

He leído toda la noticia del Periódico de Cataluña y no daba crédito. ¿Cómo están los italianos para ponerse en manos de semejante cuadrilla de fanáticos?

Desde hace unos años se viene observando una peligrosa deriva fascista en toda Europa. En casi todos los países gobierna la derecha, y hace poco Sarkozy utilizó el inquietante término deportación. Se diría que en el viejo continente empieza a prender el discurso populista antiinmigrante. Pobres inmigrantes, encima de ser los parias del sistema, son considerados los culpables de sus defectos y disfunciones. Cruel paradoja.

Ahora el Gobierno valenciano (cada día me decepciona más Camps, a quien consideraba, no se por qué, un moderado) va a poner en marcha el famoso contrato de integración.

Salvando las distancias, la designación del nuevo ministro de Trabajo, Corbacho, significa un viraje en la política del Gobierno en materia de inmigración. Aunque sé que este nombramiento será del agrado de Ibáñez, yo lo único que pienso es que cuando se acercan las vacas flacas, unos con más delicadeza y otros con menos,
lo cierto es que todos los países quieren quitarse a los inmigrantes de encima. Como si no tuviesan sentimientos, corazón y cabeza. Como si fueran mercancías. Esclavos. Que es lo que son, al fin y al cabo.

Saludos y buen puente a todos.

2. JGIbañez - 30 de abril de 2008 (9:08 pm)

Por alusiones :) En efecto ví con agrado el nombramiento de Corbacho y no pensando precisamente en la mayor delicadeza que pueda tener este político para “quitarse” a los inmigrantes de encima. Sino porque en su trayectoria como alcalde de L’Hospitalet mostró cierto rigor, necesario, a la hora de abordar un fenómeno indiscutible; y lo mostró a contracorriente de la política idílica oficial, la de Caldera, y cuando aún nadie hablaba de vacas flacas.

Para mí, y supongo que también para el actual ministro de Trabajo, los inmigrantes nunca han dejado de tener corazón ni cabeza. Jamás los he considerado mercancía ni esclavos. El trabajo, muchas veces en precario, que desempeñan aquí es aquel que no quiere para sí la población local adscrita a las oficinas de empleo. Eso es lo cierto y así están las cosas. Hay observadores que sólo se fijan en determinados problemas, y otros nos fijamos también en otros. Eso es todo.

Pero negar las dificultades simplemente porque no se quieren ver, en conjunto y por sistema, es lo que al final conduce al voto hastiado de los votantes, muy manipulable desde posiciones xenófobas auténticas, en Italia o en Sebastopol.

Personalmente preferiría no comprobar hasta qué punto Aguirre, o Camps, pueden ser capaces de llegar a aplicar políticas de segregación racial efectiva, desde el Gobierno de la Nación. No desde una Comunidad autónoma, donde el famoso contrato de integración de Rajoy no tiene trascendencia formal ninguna… salvo la propagandística, se ponga como se ponga el presidente valenciano. Y la manera de evitar la aplicación de esas políticas -por parte de gestores con una indudable menor sensibilidad social- no es disgustándose uno mucho debido a la hipotética victoria de alguno de ellos en el futuro, sino pedir desde ahora, desde el principio de la legislatura, que se escuche un poco más y mejor a la población, y a su descontento en general por determinadas cuestiones, para que no haya sorpresas a la hora de solicitarle y obtener, o no obtener, su voto.

Encantado de discrepar contigo, Ángel, sin ningún motivo personal. Con todo mi sincero aprecio, porque tu elocuencia al escribir y lo razonable que se te ve está fuera de toda duda.

Saludos


Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.