¿Quién manipula a los votantes del PP? 23 de mayo de 2008 (8:28 pm)
Publicado por JGIbañez en : ESPAÑA - Diario ABC , 1 comentario
Uno de los concentrados ante la sede del PP, y lo que a algunos nos evoca su actitud
Existe una gran diferencia, que en algunas sociedades estamos palpando de manera incuestionable, entre el hecho de que el fenómeno neocon aparezca en una cultura tradicionalmente democrática como es la anglosajona, a que aparezca p.ej. en latitudes mediterráneas, como Italia o España, de menor tradición en cuanto a lo que debe ser un estado de derecho. Ya es de por sí bastante grave que los herederos de Ronald Reagan y de G. Bush padre en EEUU pusieran en práctica sin límite sus propuestas, con el desastre de la guerra de Irak como colofón a tanta desmesura; si bien la propia destreza secular que esa población tiene en las formas y usos democrátivos hace que los efectos internos, que se podrían esperar como consecuencia de tantos desmanes, sean menos grotescos. No obstante, trasladar esa filosofía, la del neoconservadurismo, al sur de Europa significa inevitablemente recuperar en cierto modo lo más indeseable de nuestro pasado ¡Menudo atajo de neofranquistas, a duras penas disimulados, se han reunido berreando esta mañana a las puertas del PP…!
Obama ya busca vicepresidente y no se descarta que sea republicano (1:27 pm)
Publicado por Leiter en : INTERNACIONAL , 1 comentario
Todavía no han finalizado las primarias demócratas y ya se están haciendo cábalas sobre quién será el futuro vicepresidente. Esperemos que esto no termine como el cuento de la lechera… Más que interesante sería la incorporación del republicano y actual alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, un hombre crítico con la gestión neocón de Bush y cuyos buenos oficios en la Gran Manzana están suficientemente contrastados. Además, el perseguido “cambio” que proclama Obama ha de vincular no sólo a sus votantes demócratas sino al conjunto de la sociedad norteamericana. La incorporación de Bloomberg coadyuvaría a tal pretensión, en un manifiesto aglutinamiento de tendencias. Menos probable parece la opción de John Edwards, un político más a la izquierda aún que Obama, cuyo nombramiento a la vicepresidencia podría suscitar los temores ante un cambio demasiado traumático y acelerado.
Pero la verdadera incógnita se encuentra en la figura de Hillary Clinton, una mujer con excesivo orgullo como para verse relegada a una “simple” vicepresidencia pero con la suficiente perspicacia como para pactar con Obama un trueque de papeles de cara a 2012 (una vía insólita pero no imposible). Tras unas primarias extenuantes que han dejado serias y preocupantes secuelas en el Partido Demócrata, quizá un acuerdo entre sus dos máximos candidatos sería la mejor de las soluciones para, al menos, ofrecer una nueva imagen de unidad dentro del partido. Muchas voces autorizadas — Ted Kennedy — advierten de los peligros de este hipotético nombramiento de Hillary como vicepresidenta, pero este binomio, de confirmarse, tendría un peso político descomunal, imprescindible para los retos que se habrán de afrontar. No lo descartemos de antemano.
