Los predicadores de la discordia 24 de mayo de 2008 (10:23 am)
Publicado por Leiter en : INTERNACIONAL , trackback
No se confundan, por favor. Esta entrada versa sobre un tema distinto — aunque con ciertas concomitancias — a lo que una primera lectura del encabezado pudiera sugerir y, sobre todo, con la que está cayendo en cierta formación política española durante estos últimos días. Frente al llamado integrismo musulmán que tantos quebraderos de cabeza trae para la pacífica convivencia entre las personas, existe el conocido como “fundamentalismo cristiano” que tiene su mejor y más certera expresión en los EEUU. Allí, toda una ristra de reverendos y telepredicadores de las más variadas ramificaciones cristianas se encargan de asustar a la población mediante una lectura literalista de la Biblia y por medio de interpretaciones escatológicas que alertan de un inminente Final de los Tiempos. Es curioso observar como estos predicadores se vanaglorian de saber más que el propio Jesucristo, para quién “Nadie sabe, ni los ángeles del cielo ni el Hijo, sino sólo el Padre de aquel día y de aquella hora” (Mt 24,36). En fin, que los hay muy avispados.
Quizás el momento más duro que tuvo que soportar Obama durante la campaña fue cuando salieron a la luz las explosivas declaraciones de su amigo, el reverendo Wright, aludiendo a que “la epidemia de sida había sido iniciada por el gobierno norteamericano para diezmar a las minorías raciales”. Buenos reflejos tuvo Obama para desmarcarse pronto del reverendo pero este dato no es sino una muestra de como el fenómeno ultrareligioso incide y está instalado en la mentalidad norteamericana. Pocos saben que Obama, pese a la frescura y modernidad que aparentemente transmite, no tiene claro el concepto evolutivo del ser humano y se aferra aún a tendencias creacionistas. Y el ejemplo que nos relata Mario Diament en el vínculo sobre la pertenencia de la “moderna” Hillary Clinton a un grupo religioso ultraconservador llamado “La Familia” tampoco tiene desperdicio. Por ello, cabe imaginarse hasta qué punto estaba convencido Bush de ejercer un “mandato divino” cuando decidió invadir Irak… Da miedo pensarlo.

Comentarios»
La incidencia del fundamentalismo reliogioso es apabullante. Sigue siendo una utopía que un agnóstico presida los EEUU, incluso más que una mujer o un negro, lo que parece factible. En Europa las cosas cambian, pero asustan los posicionamientos “sin complejos” de varios mandatarios. El catolicismo vaticano es menos digerible que los evangelismos anglosajones, parece que de más miedo. Pero mientras tanto los actos de estado siguen estando residodos por simbología y ritos religiosos en España.
PS: Me he dirigido a este blog desde uno de la comunidad de El País, atraído por su nombre, puesto que el del mío es “El Cristal con que se Mira”. Y me he alegrado de encontrar un magnífico sitio.
Coincido con su opinión, Isapacheco, en lo relativo a la dificultad que supone que un líder no religioso pueda presidir algún día los EEUU, por encima de una mujer o un hombre de color, incluso. Es una posibilidad que parece muy remota y a la que casi nadie suele aludir cuando se habla de la capacidad norteamericana para que cualquier persona, con independencia de su sexo o raza (pero NO de su pretendido agnocticismo) pueda estar facultada para ocupar el sillón presidencial. Es una muestra de hasta qué punto el fenómeno religioso está adherido en la mentalidad estadounidense.
Gracias por su comentario, ISAPACHECO, y bienvenida a esta página.
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Javier Menéndez
< […] y protestantes. Nunca he oído a la Jerarquía francesa, quejarse de la escuela laica. Solo Monseñor Marcel-François Lefebvre, un rebelde que tuvo que excomulgar el Papa por desobedecer lo que el Concilio II de Juan XXIII había […]