El cineasta Sydney Pollack fallece a los 73 años 27 de mayo de 2008 (1:31 pm)
Publicado por Leiter en : INTERNACIONAL , trackback
Cuando una obra cinematográfica aglutina a dos grandes actores — Robert Redford y Meryl Streep –, se basa en un estupendo guión adaptado de una preciosa novela — Out of Africa, de Isak Dinesen –, cuanta con una excepcional banda sonora — de John Barry — que retrata a la perfección el espíritu melancólico de la referida novela y todo ello se deja en manos de la sabiduría y buen hacer de un director de la talla de Sydney Pollack, el resultado no puede ser sino una completa obra maestra. Y eso, sencillamente, representa “Memorias de África”, quizá la obra cumbre del fallecido director estadounidense. A mi juicio, “Memorias de África” es toda una epopeya sobre las relaciones humanas, la nostalgia, los escenarios inolvidables y, fundamentalmente, sobre el amor. Una de esas películas que uno jamás se cansa de volver a visionar.
Hombre polifacético dentro del mundo cinematográfico, Pollack no dudó en los últimos tiempos en financiar y producir películas de jóvenes promesas que hoy ya son toda una realidad. Además, gustaba de interpretar él mismo pequeños papeles y, al respecto, socarronamente, afirmaba que “Sólo se vestía de actor cuando no encontraba a nadie más capacitado para el requerido papel”. Inolvidable el rapapolvo que le suelta a Dustin Hoffman en los primeros compases ede “Tootsie” que, junto con “Danzad, malditos” y la ya mencionada “Memorias de África” forman parte de lo más selecto de la producción cinematográfica del, por desgracia, ya desaparecido director. Descanse en paz.

Comentarios»
Es bastante fácil comparar la competitividad de los concursos basura de moda en tv, hechos a base de “secuestrar” a unos jóvenes y exhibir sus particulares miserias, con la legendaria película de Pollack “Danzad, danzad, malditos”. Quizá las circunstancias han cambiado, y la Gran Depresión económica americana (donde este genial director situó cronológicamente la película) tiene poco que ver con estos tiempos de despilfarro y acomodamiento; pero la Gran Depresión cultural, el nihilismo o el escepticismo, y la ausencia de motivaciones consistentes, que son las principales características de la mayor parte de la juventud hoy en día, hacen que desesperarse y angustiarse por sobrevivir emocionalmente -a base de destacar y de ser reconocidos- sean factores bastante similares. La analogía entre lo que muestra esa obra cinematográfica y lo que vemos en la actualidad es bien clara.
Quizá hoy no se les torture físicamente tanto en dichos espectáculos de convivencia circense (eso… dependiendo de la idiosincrasia del país donde se emitan), pero la agresión psicológica, y las situaciones bochornosas e indignas que se les obliga a experimentar, con tal de enfatizar el show, son igualmente deleznables.
Es una de mis películas preferidas de Sydney Pollack, así como las breves interpretaciones que ha hecho como actor en algunas obras destacadas, de entre las que destaco su intervención en “Eyes Wide Shut”, dirigida por Stanley Kubrick, donde el breve e inquietante personaje que encarna es capaz de llenar por sí solo gran parte de la narración.