La dictadura de las tinieblas 15 de junio de 2008 (10:30 am)
Publicado por Leiter en : INTERNACIONAL , trackback
Es una lástima que la opinión pública española desconozca, de forma mayoritaria, los desmanes que se vienen produciendo en ese precioso enclave del África subsahariana que es Guinea Ecuatorial. Un país que históricamente se encuentra vinculado a España como antigua colonia y que en la actualidad es un verdadero “cortijo” privado al mando del dictador Nguema. Como bien se afirma en el extraordinario reportaje de EL PAÍS, Guinea Ecuatorial es un país que genera una abundantísima riqueza en virtud a sus recursos petrolíferos pero que, inexplicablemente, no repercute en la población, una de las más miserables de todo el África. Obiang Nguema pasa por ser no ya un dictador sin escrúpulos, sino el verdadero acaparador de una de las mayores fortunas del mundo, muy por encima de los 600 millones de euros que el autor del artículo estima. Y lo más triste de esta situación es contemplar el cómplice silencio de unas multinacionales españolas que sólo parecen estar interesadas en la explotación, despreocupándose maliciosamente de las paupérrimas condiciones de vida de una sufrida población que jamás pudo imaginar que Obiang superaría en corrupción a su predecesor, Macías.
Mucho se ha escrito sobre las relaciones de los sucesivos gobiernos democráticos españoles con Obiang pero lo cierto es que ningún ejecutivo se ha preocupado de presionar con todos los recursos diplomáticos a su alcance para que, por lo menos, la democracia pueda ser una realidad en este bello país africano. Hace unos años, sostuve una extensa conversación con Severo Moto, uno de los principales dirigentes de la oposición en el exilio, quién me confirmó del todo las sospechas que tenía sobre este tema. Se quejaba del poco interés que suscitan las informaciones recibidas de Guinea en comparación con las de otros países latinoamericanos — Cuba, Venezuela — cuya situación social es mucho más llevadera que la del pequeño país africano. Por ello, resulta lamentable el olvido del actual ejecutivo en lo relativo a los asuntos guineanos. Por desgracia, sólo nos interesa la explotación de sus valiosas materias primas… Quizás, en unos años, tendremos que “lamentar” la aparición de un “Chávez” guineano. Al tiempo.

Comentarios»
aun no hay comentarios - ¿quieres ser el primero?