La Internacional Socialista critica la directiva de retorno 4 de julio de 2008 (1:34 pm)
Publicado por Leiter en : INTERNACIONAL , trackback
Una cosa es abordar el fenómeno de la inmigración ilegal con todos los elementos objetivos de juicio posibles y otra, bien distinta, es promover una directiva que atenta no ya sólo contra la dignidad de las pesonas, sino tambien contra los derechos más elementales de un menor. La inmigración ilegal no es un problema propiamente dicho: Es un FENÓMENO que implica a todas las naciones del llamado “primer mundo” y que exige un tipo de políticas más en consonancia con una realidad social que nos muestra, con toda su crudeza, que más de un tercio de la población mundial carece de los más básicos rescursos para su subsistencia y que esta patética situación es la herencia de años y años en donde las naciones que ahora tratan de protegerse ante la “invasión” inmigrante han explotado todos los recursos posibles, ya sea en los propios países tercermundistas o de su “barata” e ilegal mano de obra. Observar como la explotación del trabajo infantil por parte de reconocidas firmas en los países del Tercer Mundo para abaratar sus costes de producción es consentida por los mismos que ahora tratan de imponer una vergonzosa directiva produce asco e indignación. Este fenómeno no se va a solucionar, ni mucho menos, poniendo diques al mar.
Esperemos que durante el Congreso Federal del PSOE que hoy se inicia se presenten las correspondientes enmiendas que establezcan un debate que trate de explicar como una formación que se considera progresista puede dar su apoyo a iniciativas propias de una Europa que últimamente no deja de mirarse a su propio ombligo, olvidando cuáles han sido, en mayor medida, los condicionantes que han coadyuvado a elevar su nivel social y su desarrollo económico. Jamás un partido progresista puede ser cómplice de directivas que socavan los derechos humanos más elementales, aunque estos “derechos” sean los de una molesta “masa inmigrante”.

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Leiter, personalmente yo no le he esquilmado ningún recurso natural a ningún país, ni tengo conocimiento de que lo haya hecho nadie de mi familia conocida. He nacido en el continente donde mayores potencias coloniales han surgido, y mayores esquilmaciones por tanto habrá documentadas, de acuerdo. Pero yo no me voy a sentir culpable, por delegación, de esas atrocidades que han sido inevitables, por lo visto, en el desarrollo de todas las civilizaciones humanas… en el norte, en el sur, en el este y en el oeste, hasta la fecha.
Es como si yo me dedicara a echarle a la culpa de nuestro atraso secular al hecho de que los romanos “esquilmaran” “nuestro” oro en la comarca del Bierzo.
Yo sería incapaz de perseguir a machetazos a los inmigrantes pensando que me “quitan” el trabajo, cosa, la de los machetazos, que condeno profundamente, y cosa, la de los machetazos, que sí hacen algunos sudafricanos, no precisamente descendientes de holandeses o británicos, sino sudafricanos del mismo color que otros inmigrantes monzambiqueños. Y con ésto quiero decir que la xenofobia no es patrimonio exclusivo de los europeos.
Me gustaría saber qué vinculación real, salvo la diplomática, con la Internacional Socialista tenemos que sentir aquellos que no queremos que sigan proliferando masivamente gobiernos conservadores en Europa ¿La estrategia en nuestra comunidad europea de naciones pasa por contentar a los Chávez, Ortega, Morales, etc. etc. etc. de turno? ¿a costa de dejar de identificarnos con la mentalidad actual que se conforma en los países de nuestro entorno?
Aparte de Sarkozy o Berlusconi -esos patéticos personajes-, lo cierto es que existen otros políticos que ofrecen una mayor imagen de seriedad en la Unión; por ejemplo Merkel, o cualquier jefe de gobierno conservador civilizado de los países más avanzados del norte de Europa. Y la mayoría de los votantes europeos así lo deben apreciar también, si se tienen en cuenta los resultados electorales de los últimos años. Pues bien, yo nunca votaría a ninguno de ellos, jamás, por muy serios que me parecieran esos líderes. Yo quiero que los gobiernos de mentalidad opuesta a ellos, llámense progresistas o como quiera que se llamen, dentro de la moderación, recuperen las posibilidades de alternancia en el poder que antes tenían. Eso es lo que me parece vital, en estos momentos, en el territorio continental en el que he nacido.
Y la clave está en conectar con los ciudadanos. No todos los ciudadanos en Europa sufren la hipnosis de los medios de comunicación berlusconianos, o la de los de Aguirre en Madrid. Considero una falacia pensar que la mayoría de los votantes europeos están siendo “abducidos por el mal”. Lo que hay es que saber atender a su psicología colectiva, que la tienen, y no hablarles siempre desde la torre de marfil que supone el pedestal de las convicciones filantrópicas elevadas personales de cada uno, alejándose al mismo tiempo de los escenarios cotidianos, humanos, demasiado humanos, en los que los votantes se forjan sus propias opiniones.
En el asunto de los inmigrantes, por ejemplo, no se puede tachar de xenófobo, o directamente de racista, a alguien por el mero hecho de querer que se cumpla la ley. Puesto que entrar ilegalmente en un territorio es algo que no está permitido en ningún sitio.
Hay que hablar de la dependencia energética que sufrimos en Europa (pero, claro, resulta que tampoco es progresista defender la energía nuclear), hay que hablar de la inflacción, hay que hablar del euríbor, hay que hablar del aumento del paro… a pesar de lo cual, nadie lo niega, también hay que hablar de que serán necesarios unos cuantos cientos de miles más de inmigrantes, si no millones, en los próximos años…
Pero contratados en origen, no es tan disparatado pedirlo y expresarlo así: contratados en origen, señores. No ilegales.
Sugerir que se abran de par en par las fronteras de nuestros países y pretender, encima, que eso será lo que atraiga el voto de los ciudadanos es surrealista… Mira por donde resulta que todavía hay estrategas progresistas que están convencidos de ello. Caldera, sin ir más lejos. Así nos va.
Llega un momento en el que hay que decidir: o uno es anti-globalizador, anti-sistema, alternativo, etc. etc. etc., lo cual conduce tan frecuentemente a la abstención, mientras se instalan definitivamente en el poder los conservadores; o uno opta por el posibilismo y por tratar de que no siempre gobiernen tanto, y siempre gobiernen los mismos. No encuentro ninguna objeción intelectual ni moral a tratar de evitar ésto último. Con toda la honestidad del mundo, pero con los pies en la tierra, no poniendo por delante presupuestos ideológico repetitivos que hace décadas dejaron de surtir efecto en el conjunto mayoritario de la población.
Pero, claro, a continuación nos encontramos con el famoso y difundido aforismo de que “todos los políticos son iguales…” …Y vuelta a empezar.
Desde la ocasional discrepancia, encantado de saludarte.
No es cuestión de sentirse culpable sino de saber entender y comprender la historia, la misma que a veces nos enorgullece por el simple hecho de sentirnos europeos. Yo tampoco me siento culpable de que mi país pretenda seguir siendo la “Reserva Espiritual de Occidente”, según algunas opiniones muy dadas a exhibir banderolas en la plaza de Colón y no precisamente cuando juega”la roja”. Y, por cierto, algunos todavía siguen dando el coñazo con el “Oro de Moscú”. Incluso con el 11-M.
Yo también he visto darse navajazos a miembros de una misma etnia gitana. Y he visto como una pandilla de niños pijos apalea a un mendigo en Barcelona hasta la muerte por el mero hecho de su trise condición. Efectivamente, en todas partes cuecen habas. Antes eran los gitanos quienes nos robaban las gallinas; ahora, los putos moros y negros (sic).
Aquí nadie está tachando de xenófobo a nadie por el mero hecho de opinar, que es de lo que se trata. Las leyes hay que respetarlas, por supuesto. Pero las leyes deben ser JUSTAS. Y cuando una ley es injusta, contraviene el derecho natural. Y ese Derecho Natural dictamina que todas las personas (inmigrantes ilegales incluídos) son iguales ante la ley. Si algunos pretenden que se nos siga mirando como terroristas en la aduana del aeropuerto JFK de New York por la circunstancia de ser bajitos, morenos y tener sospechosa barba moruna, allá ellos. Yo no quiero eso para mi país ni para el conjunto supranacional europeo. NADIE puede ser acusado de cometer un delito y ser un DELINCUENTE por pisar tierra extranjera. La tierra es de todos. ¡Cuando será el día en que entendamos esta jodida aseveración!
Ortega, Chávez, Morales tienen una forma de representación tan legítima como la de Sarkozy o Berlusconi. Incluso más. Ellos no apañan servicios mediáticos para embrutecer a su electorado, por lo menos no lo pudieron hacer cuando primeramente fueron elegidos. Ahora, ya no sé, aunque me lo temo. Pero, por favor, no caigamos en un reduccionismo muy propio de la ultraderecha. ¿Qué coño tienen que ver Bachelet, Zapatero, Morales o Mao Tse Tung para meterlos en el mismo saco? Una cosa es cantar la Internacional y otra bien distinta es pertenecer al Politburó…
Sarkozy y Berlusconi son patéticos porque, entre otras lindezas, apoyan directivas europeas donde se atenta contra el principio de la presunción de inocencia, siempre que esa presunción intente demostrar que por pisar tierra en un mundo global se es un delincuente. Delincuente es aquel que mata, asesina, explota, roba, viola o trafica. Pero nunca nadie es delincuente por pisar una tierra que nos pertenece a todos, al igual que el agua que bebemos o el aire que respiramos.
Los odios no surgen por sí solos. Tampoco los guettos. Es cierto que es una insensatez que algunos de estos inmigrantes se dediquen al tráfico de drogas, o a reclutar pandillas urbanas que siembran el terror en las barriadas. Como también es cierto que cuando a una persona se la trata con menosprecio por el elemental hecho de no ser “de nuestra patria”, estamos abonando el terreno para esa marginación. Las pandillas de las que hoy tanto nos qurejamos son las mismas que a mí me atracaron en Puente Alcocer hace unos años. Perdón, esas eran de españolitos. No hace falta nada más que echar un vistazo a quienes tanto se quejan cuando se produce una caza al moro o al negro en algún punto recóndito de nuestra geografía… ¿Hay tanta diferencia? También los mafiosos saben defender su territorio. A mí, que me roben, pero que para nada sean rumanos, eh?, que hasta ahí podríamos llegar.
La energía nuclear no sé si será un tema como para adjudicarle un mayor o menor acento progresista. Lo único que sé es que existen otro tipo de energías que, caso de dedicar más recursos para su estudio y análisis, serían una mejor alternativa que las nucleares. Pero claro, el sol nos da a todos, a unos más y a otros menos… A ver quién se pondría a especular con esto.
Es una inmejorable idea la de contratar de origen a los inmigrantes. Perfecto, y así lo apoyo. Pero eso no quita para que unos desgraciados que se mueren de hambre y se juegan la vida sean considerados delincuentes por pisar las arenas de una playa que no pertenece a su país de origen. Este es otro fenómeno que no se puede necesariamente vincular con esas pretendidas políticas. Joder, que en el mundo, una de cada tres personas pasa hambre. Y no veo yo que la Reserva Federal inyecte tantísimos millones de dólares como hace para salvaguardar a los especuladores financieros.
Nadie está pretendiendo que se abran las puertas de par en par para la llegada de todo tipo de inmigrantes. Y, en lo que a mí me consta, Caldera NUNCA ha dicho semejante barbaridad, al menos en el plano que algunos quieren pretender leer. Las situaciones hay que solucionarlas, pero no matando mosquitos a cañonazos. Regular la entrada de inmigrantes es algo lógico y necesario. Pero de ahí a ponerles el sambenito de delincuentes media un mundo. Otra vez con los reduccionismos…
La Democracia consiste en que un pueblo decide libremente a los gobernantes que le han de representar. Pero eso no significa que este sistema sea el más perfecto. Cada pueblo, país y época tiene sus consideraciones. Muchos votaron a Hitler. Otros a los partidos comunistas en los países del este europeo finalizada la Segunda Guerra Mundial. Otros, incluso, votaron a Aznar López. Y a Chávez y Ortega. Y a Esperanza Aguirre. Y a Rodríguez Zapatero. Los pueblos son víctimas de lo que votan, aquí, en la China y en la China Nacionalista –Carod Rovira dixit –. Pero eso es un fenómeno que no se puede evitar y que forma parte de las reglas del juego democrático, aunque a veces nos duela. La propia Democracia se encarga de corregir los síntomas de catarro de una población adormecida. Eso ocurre en todas las partes del mundo, afortunadamente. Pero yo nunca cambiaré mis ideales en función de lo que crea más politicamente conveniente para el interés electoralista. Voy a decir un pecado: Ahí, en ese tema, estoy con Aznar López. Los principios son los principios. (aunque luego intente a posteriori de tratar de gilipolllas y desmemoriada a TODA la ciudadanía)
Ibáñez: ¿Qué pretendes de un país que no sabe ni tararear su himno (del que tanto presume) y cuyas máximas distracciones son Bea, Los Serrano y otras mamarrachadas? ¿Cómo decirle a ese país que no todos los políticos son iguales? Tenemos lo que tenemos. Con sus virtudes y sus defectos. Pero, lo que tenemos.
Es un lujo para mí poder colaborar a diario en tu página, Ibáñez.
Saludos.
LEITER
Javier Menéndez
Hola amigos veo que la cosa esta picante.
Empezaré con algo que ocurrió en la retransmisión de los festejos de Plaza Colón por telecinco:
Periodista 1: es impresionante la gente que hay… y observo que hay muchos colombianos y ecuatorianos que están festejando también…….
Periodista 2: y te fijaste si no te falta algo?
Obviamente al otro día hubo las disculpas del caso, pero el mal estaba hecho.
Como saben soy “inmigrante” legal con lo cual no se si mi juicio puede ser todo lo objetivo posible pero la primera reflexión que se me ocurre es pensar que es la globalización como fenómeno y la respuesta no puede ser comercio para los que ¨mandan ¨y sometimiento para el resto. tendríamos que detenernos a pensar porque la gente emigra:causas políticas, económicas o sociales ( el caso de mi familia), siendo las dos primeras el aglutinante de la mayoria de los casos. Soy hijo de emigrantes y por tanto se lo que para ellos significó irse de su terruño por la simple razón que no tenían para comer ( y no vivían en África). Mi padre adulteró su documento pues con 13 años no podía viajar solo pero tuvo los c.. de buscar una salida a su situación, su único background era su voluntad de no cagarse de hambre (perdón por el exabrupto) y nadie lo trató de delincuente, lo obligó a integrarse ( lo hizo por convicción) y murió siendo español sin nacionalizarse ( aunque defendía Argentina como el que más).
Creo que el tema en que nos debemos centrar es en la coherencia programatica de los gobernantes ( votar en la UE algo y simultaneamente matizarlo en plano interno no es bueno, independientemente del color político del gobernante de turno). Una cosa es la inmigración y otra la delincuencia . Basta de escuchar en los telediarios que el ladrón era colombiano, argentino, ecuatoriano o marroqui.; es ladrón, asesino, estafador o narco : juicio y a la cárcel. No he leido nada sobre la nacionalidad del asesino de Mariluz , el solitario ,los asesinos de mujeres y tantos otros.
Respecto a la orientación de los gobiernos de Europa no tenemos porque seguir la tendencia, sino veamos lo que hizo Irlanda con el Tratado .
Coincido con la necesidad de la alternancia pero por elección de los votantes y no por moda o porque los otros vayan hacia determinada línea de pensamiento . Veo si en este momento una indefinición en PSOE respecto a este y otros temas repitiendo clichés vacios de contenido que probablemente le pasen factura en las próximas elecciones.
Si la economía en general fuera otra y se necesitaran braseros como como años a , es probable que nada de esto se estaría discutiendo, pero claro los “daños colaterales ” de la globalización a alguien hay que cargarselos.
Me gustaría que en lugar de esta disposición hubieran tenido los cojones de mantener el programa de ayuda a la hambruna , o es que alguién con media neurona en funcionamiento no se da cuenta que la mejor forma de evitar la emigración es crear condiciones en origen ( trabajo, salud y educación).
Una vez un profesor me preguntó que diferencia había entre un gobernante y un estadista ( sin analizar la honestidad de sus decisiones) . No supe contestar , entonces me dijo :el gobernante decide sobre la coyuntura y va hacia donde va la corriente, el estadista decide pensando en lo que significará para el país cuando él ya no este gobernando Por eso en la historia política de todos los países se recuerdan pocos apellidos de presidentes (estadistas) y casi ningun apellido de gobernantes ( hagan el ejercicio de cualquier país que conozcan con continuidad democrática y verán que se cumple)
Perdón por la perorata pero hoy escribió más el corazón que el cerebro
gracias y buen fin de semana
Theniger, la periodista nº 2 es María Escario, su salida de tono fue criticada rápidamente por las cadenas de la competencia dedicadas a detectar gazapos y, si bien ella misma se disculpó, lo hizo en privado y sólo ante algunas autoridades de las respectivas embajadas; aunque el hecho de no disculparse de forma pública también fue criticado, puesto que pública había sido su ofensa.
Y con ésto quiero decir que los mecanismos para combatir las expresiones lesivas contra cualquier inmigrante funcionan, y si no funcionan con toda la eficacia que nos gustaría pues habrá que emplearse en mejorarlos.
La migraciones masivas son algo necesario, han existido durante toda la historia y la prehistoria, y continuarán produciéndose porque forman parte del comportamiento diríase genético de la humanidad. Pero el control de las entradas de un país, ya sea de documentados o indocumentados, también forma parte de lo que las sociedades, constituidas en Estados, consideran su derecho. Argentina seguramente también lo aplica cuando alguien del exterior intenta entrar sin tener la debida autorización.
Ese derecho podrá ponerse filosóficamente en cuestión, pero si se cuestiona el derecho de una nación a controlar el tránsito de personas por su territorio, entonces habría que cuestionar el derecho de todas las naciones a hacerlo y, desde luego, lo que no sería admisible, ni filosófica ni políticamente, es obligar a una sola a ser la primera en abrir sus fronteras de par en par.
Ya sabemos que es bastante absurdo pretender ponerle puertas al campo y que los controles exahustivos sólo se realizan en aeropuertos y vías concurridas de acceso a un país. Ya sabemos que todas las naciones tienen algún resquicio a través del cual la inmigración se filtra, y que con éste factor se cuenta, por inevitable, tanto desde el punto de vista económico, como social, como cultural, etc. Pero los intentos por minimizar en todo lo posible esos resquicios no son nuevos, ni exclusivos de los Gobiernos occidentales ¿o de qué otra manera se le podría llamar a la Gran Muralla china, sino la de encontrar un modo de evitar las migraciones mongoles -aunque éstas tuvieran en su tiempo la consideración de incursiones violentas-?
Lo que no se puede, en nombre de lo inevitable de la inmigración irregular, es exigir que dejen de producirse controles. Ahora en Europa se están endureciendo las medidas a tomar, buscando lo efectivo de la disuasión, y claro que se puede estar legítimamente en contra de ese endurecimiento, y expresarlo así; pero no creo que la mejor manera de hacerlo sea asociar automáticamente los latiguillos de xenofobia (como los de Escario) con quienes estamos a favor de un mayor control pero no nos sentimos xenófobos por ello (sin ir más lejos, Timothy Garton Ash hoy, en El País: “no frenar la inmigración, tan sólo controlarla”). Porque, por otro lado, se da la curiosa circunstancia de que cualquier control, por mínimo que sea, siempre será criticado por aquellos utópicos que están en contra de cualquier frontera.
Saludos