Madrid será sede de la Jornada Mundial de la Juventud de 2011 20 de julio de 2008 (11:57 am)
Publicado por JGIbañez en : ESPAÑA - Diario EL PAIS , trackback
Van a tener razón aquellos analistas que advierten del empeño personal que tiene éste personaje, Ratzinger, en influir con mayor o menor sutileza en la política nacional española. Que se hayan autorizado aquí los matrimonios entre gays, o que se prevean mayores facilidades a la hora de abortar (cuestiones ambas con las que los láicos no tendríamos todos necesariamente que estar de acuerdo al 100%… ¡y ésta gentuza pre-conciliar casi nos está empujando a ello!) se están considerando suficiente motivo, de trascendencia universal, como para que la cúspide de la iglesia católica se sienta con bula hasta para meter sus “hocicos” en nuestros asuntos, ya sea vía conferencia episcopal dominada por retrógrados locales -del peor pelaje que nos pudiéramos imaginar-; ya sea vía visita pastoral; o ya sea vía concentración de gran calado como la que nos anuncian para 2011… cuando resulta que en 1989 ya se celebró otra igualita por éstos pagos ¡Qué casualidad! En año pre-electoral. O electoral, si se decidiera un adelanto de los comicios. Bochornoso…
Es preocupante que al muy influyente y muy potente jefe del Vaticano de turno, que normalmente ha considerado a la muy católica y muy tradicionalista España un valor seguro pero muy de segunda fila (siempre que mantuviera incólume su fanatismo… y la prueba está en el poco interés que desde hace poco más de dos décadas han tenido por visitarnos), en el momento en el que en España alcanzan el Gobierno fuerzas menos serviles a su pontificado, caso de F. González en 1982, desde entonces no han parado de ponernos en su agenda los planificadores de viajes de “su santidad”. Sea el que sea el “santón” que tocara en cada momento.
Con franqueza, que ese tío, Ratzinger, pretenda dar lecciones de moralidad al mundo parece surrealista; con esa cara que tiene, con esa trayectoria, con esa mentalidad, con esas decisiones que adopta, con esa corte de seguidores/aduladores/idolatradores que gasta, con ese equipo del que se rodea, casi medieval, inquisidor/integrista, compuesto por profesionales “expertos” en los asunto del más allá (esos asuntos que tan frecuentemente se prestan a ser usados más que nada por embaucadores), y con ese máximo jerarca nacional por la parte que nos toca, Rouco… es como para deprimirse.
¡Rouco! ¡nada menos! ¡otro más! (otro ser con un “áura indiscutible” de “cercanía” a la divinidad, que nos debería hacer “estremecer”… ¡de miedo! a creyentes y no creyentes, sólamente si nos ponemos a pensar en tan hipotética “cercanía”). Teniendo todo ésto en cuenta es inevitable destacar el escaso criterio, la carencia de “buen” gusto y la poca intuición de los católicos a la hora de elegir, o de dejarse imponer, “gurús” tan impresentables, y de mostrarles tal cúmulo de fe como la que muestran hacia éstos personajes de narrativa de terror.
![wojtyla0510 [Original Resolution] wojtyla0510 [Original Resolution]](http://www.ambit.es/jgibanez/wp-content/uploads/2008/07/wojtyla0510-Original-Resolution.jpg)
Podrían al menos elegir ¡qué se yo! gente con aspecto y expresión más amable y bonachona. No alguien con la cara de cínico actor publicitario que tenía Wojtyla, o la de vampiro transilvano de Ratzinger, o la de paranoico desconfiado de Rouco. Y además ¿no se trataba de que los creyentes deben sentir fe hacia ese supuesto e intangible dios, y nada más que hacia dios? ¿en qué quedamos?
¿Pero es que no tienen ojos en la cara? Es para espantarse si nos fijamos en que son miles de millones los que ofrecen esa imagen única de embobados, al dejarse guiar espiritualmente por semejante panda de manipuladores.
Decididamente, aún estamos conviviendo con el eslabón perdido, de eso no cabe ninguna duda.

Comentarios»
Roúly, mensaje borrado por injuriar, por no saber contraargumentar, por pretender sólo hacerse el gracioso con discusiones ad hominem y por falta ortográfica: “estupidez” no lleva acento en ninguna de las “es”.
No se ataca a ninguna iglesia en ésta entrada del blog, se critica a los personajes públicos que dirigen esa iglesia durante las últimas décadas, que es algo muy diferente ¡Cuánta preocupación mundana tienen estos prebostes, y sus fanáticos seguidores, por preservar la imagen pública y superficial de los “elegidos” frente a cualquier atisbo de crítica, oye! ¡Más parecen protagonistas de pasarela preocupados hasta la obsesión por su look personal -y por lo que se murmure acerca de ellos-, o por su “prestigio popular”, más propio de la mercadotecnia; que, en definitiva, por aconsejar sobre lo que es correcto al conjunto de los “pecadores”, que es lo que se supone que somos todos los hombres, incluidos ellos mismos!
¿De verdad os creéis “santos” en vida, y que todo el mundo debe alabaros, halagaros y daros coba a causa del fanatismo impostado con el que cultiváis vuestra fe? ¡Ya os vale! ¿Trabajáis en pro de un auténtico fenómeno espiritual, o trabajáis para una corporación industrial, multinacional y ultra-competitiva que trata de bloquear con ansiedad cualquier asomo de reproche, para que la imagen, la “sagrada” apariencia y, sobre todo, vuestras “ventas y cuentas de resultados” no se vean afectadas en lo más mínimo?