Aguirre: “El despegue no tenía suficientes garantías” 22 de agosto de 2008 (11:46 am)
Publicado por JGIbañez en : ESPAÑA - MADRID , trackback
Ya tenemos a ésta de nuevo en el candelero. Llevaba mucho tiempo sin chistarla, oye. No falla. Señora, si su intervención en los medios comunicativos va a servir, aparte de para expresar condolencias, más que nada para urgar en lo tendencioso que significa valorar situaciones sin contar con la suficiente información, con tal de hacerse la campechana y la muy “cercana” al pueblo ¿por qué no se plantea, durante un año aproximadamente, respecto de éste asunto hacer callar la tremenda bocaza especulativa que tiene usted -esa bocaza de personaje político calculador que todavía no tiene muy claro cuál sería el resultado de la investigación sobre el accidente aéreo que más le convendría a sus intereses electorales, pero que, por lo pronto, ya se dedica a practicar el más vulgar de los populismos a costa de la tragedia-; y al mismo tiempo por qué no se plantea usted también, por una vez, ser un gestor político responsable y dejar trabajar tranquilamente a los expertos durante, eso, un año, que es el tiempo que se han fijado ellos mismos para elaborar un informe suficientemente contrastado, técnico y profesional sobre lo sucedido en Barajas…?
Dedíquese usted a darle codazos a la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, para situarse delante de ella, a la hora de salir en las fotos de aquellos momentos en los que las autoridades más se lucen; puesto que ese, y comportamientos parecidos, será el máximo legado “intelectual y político” que la Historia le va a reconocer como propio de su histriónica personalidad (el oportunismo rastrero y la especulación interesada permantente… aunque, en ocasiones, resulten demasiado irrespetuosas, teniendo en cuenta las actuales circunstancias). Y permita a los investigadores independientes que trabajen prescindiendo de la “ayuda” que les pueda proporcionar el hocico de usted metiéndose donde nadie la llama.

Comentarios»
Jamás se me podría haber ocurrido que se puedan relacionar en un mismo artículo los Juegos Olímpicos, la invasión rusa de Georgia y la reciente tragedia de Barajas. Pero aquí lo tenemos, escrito por Miguel Mora, en EL PAÍS de hoy. No puedo estar más de acuerdo, con algo de lo que haya leído últimamente, de lo que lo estoy con éste texto. Incluso por primera vez he votado en el formato digital del periódico. Y eso que pertenece a las páginas de verano, en apariencia informales y que suelo hojear sin detenerme demasiado en ellas. Gracias, señor Mora.
[Espíritu Olímpico] – [Archivo]
Sí, señor, extraordinario artículo que deja un poco en evidencia mi entrada sobre un supuesto suceso ocurrido con un pasajero al que no se le dejó apearse tras la primera tentativa de despegue y que simplemente me limité a traducir del periódico THE TIMES. Lamento, sinceramente, no haberme sustraído a esa noticia atendiendo a la seriedad del medio informativo que la vinculaba y que provocó en mí cierta indignación. Lo siento, de veras.
LEITER
Javier Menéndez
Leiter, esa noticia nos impactó a todos y tu reacción fue la lógica. Yo también me acordé de los huelguistas del Prat del año pasado, y por momentos casi me puse a escribir relacionando por mi cuenta esta tragedia con las legítimas luchas sindicales y con los sabotajes colaterales que pueden desatar, y que nada deberían tener con ellas.
Pero una cosa es lo que cada uno opinemos como ciudadanos y otra muy diferente son las insinuaciones y las especulaciones tendenciosas que hacen los responsables políticos, o los medios de comunicación, que deberían estar obligados a un plus de prudencia y objetividad.
El famoso mensaje de móvil que, en principio, se nos presentó de forma sensacionalista en tv, como si el pobre hombre hubiera sido secuestrado en la nave (gracias a una especie de conspiración hecha por villanos de película) impidiéndole salir antes de despegar hacia la catástrofe… en fin, luego uno lee tranquilamente las palabras del SMS y vienen a decir lo que todos sabemos: salvo en caso de fuerza mayor, simplemente porque insistas en pedirlo el personal de ninguna compañía aérea te permite salir del avión una vez que has embarcado, y si la insistencia es excesiva incluso se puede producir el caso de que te obliguen a viajar sedado.
Gracias y saludos
Yo creo que en adelante las autoridades deberían plantearse la legislación relativa al embarque en aeronaves. Sin llegar al extremo de “bajarse en marcha” -lo cual no tiene sentido en un avión-, el pasajero debería tener el derecho de renunciar al servicio una vez embarcado, especialmente si existe una situación anómala que lo justifique o un mal servicio.
A mi me han llegado a tener más de una hora dentro de un avión, parado en una pista, con el aire acondicionado quitado en pleno verano y sin explicarme claramente el porqué de esa situación. Es realmente indignante y se siente impotencia.
Estamos acostumbrados a tragarnos las coces que nos dan las compañías aereas porque pagamos cantidades cada vez más irrisorias por volar y creo que se ha perdido nuestra perspectiva como consumidores. En parte somos culpables, porque buscamos la ganga en un mercado cada vez más dominado por el “bajo coste” y la voracidad comercial. La aviación comercial se ha convertido en un transporte de ganado humano donde cada centímetro cuadrado/ cúbico de espacio/aire es escatimado en aras de la rentabilidad.
Esto tiene que estallar por algún lado. No se puede viajar en avión a Noruega por 30€ ida/vuelta y quien lo crea se está engañando. No salen las cuentas y por algún sitio tienen que recortar.
Por otro lado, esa visión romántica del comandante de un avión (o el capitán de un barco) como máxima autoridad y poder centralizado dentro del aparato, parece un poco obsoleta en plena era de la tecnología. Es como si perdiésemos derechos democráticos al entrar en un artefacto de estos y nos viésemos inmersos en una suerte de dictadura provisional, donde todo queda sujeto a la decisión de un señor (que puede tener un mal día) y sus poderes absolutos otorgados por la gracia divina. Tanto como para impedir que uno se baje cuando puede hacerlo.
En fín, imagino que alguna lección saldrá de todo esto y mis condolencias a los que han perdido a alguien querido.
Un saludo,