jump to navigation

Andalucía comienza a tramitar la primera ley sobre la muerte digna en España 3 de septiembre de 2008 (7:56 am)

Publicado por JGIbañez en : ESPAÑA - Diario PÚBLICO , trackback

[Noticia de PÚBLICO]

paliativos08sep.jpg

-ÚLTIMAS NOTICIAS-
“Los primeros enfermos de la sanidad pública de Madrid comprueban, gozosos, las mejoras en la aplicación de cuidados paliativos para conseguir una agonía lenta, dolorosa y, sobre todo, digna.” (IMAGINA-CIÓN LA COCTELERA)

Al final, en España vamos a tener nuestra Suiza particular en Andalucía, y será allí a donde podamos desplazarnos para poder morir con un mínimo de dignidad, sin arriesgarnos a que el Comité de Ética de algunos hospitales, contaminado por la iglesia católica y sus creencias más extremas en el asunto, decida prolongar nuestra agonía, más allá de lo razonable en caso de enfermedad terminal, y en medio de grandes angustias o grandes dolores físicos… o psíquicos.

Comentarios»

1. Benito - 10 de mayo de 2010 (2:31 am)

Creo que al final de nuestras vidas (y a la mitad y al inicio) no hay nadie que nos conozca mejor que nosotros mismos, ni nadie con más autoridad para decidir sobre nuestro destino que nosotros. Al final de cuentas la Fe se acepta en un acto de libre voluntad; y tambien el rechazo a la eutanasia debe de ser en un acto de libre voluntad propia y no impuesto por engaños o por la comodidad de los que nos rodean. Depende de nosotros como queremos ser recordados, como queremos afrontar esa ultima batalla, como alguien acobardado ante las inclemencias del tiempo o como alguien valiente que enfrento a todos sus demonios y los venció.

2. Alverto do Negro - 13 de mayo de 2010 (9:28 am)

Sócrates decía, por boca de Platón, que temer a la muerte era creerse sabio sin serlo… No hace falta ir tan lejos en las especulaciones, y es preferible pensar que el temor a la muerte simplemente es algo instintivo o inevitable; aunque no se puede negar que, gracias a seres que a lo que más miedo le tienen es al propio miedo a la muerte, la Humanidad ha podido aventurar, explorar y avanzar de una manera increíble.

La fe debería ser algo privado y no influir a la hora de legislar.

Hasta ahora se decía que la “comodidad de los que rodean” a un enfermo terminal, o de sus herederos, por ejemplo, podría ser determinante para empujarle a optar por la eutanasia. Y es uno de los argumentos más escuchados con los que oponerse a ella. Es bastante razonable, sin duda, pero seguro que se podrían encontrar fórmulas legislativas para evitar situaciones así de repugnantes.

Y también es cierto que la “comodidad” de quienes tienen la obligación de elaborar leyes para el bienestar de los ciudadanos puede dar lugar a situaciones indeseables, como las ocurridas en el hospital Severo Ochoa de Madrid, donde el consejero de sanidad de Aguirre, de aquel entonces, encontró un filón para sus peculiares formas de hacer política, a costa de algo tan serio como prolongar la agonía de alguien que fatalmente está abocado a morir… Eso en la sanidad pública, claro, porque luego, en la privada, a pesar de lo “catolicones” que son muchos de ellos en España, los privilegiados de siempre seguro que encuentran cuidados paliativos a su disposición sin ningún problema.

3. Benito - 13 de mayo de 2010 (8:03 pm)

La Fe es un acto de libre voluntad, tanto como la eutanasia, como he expuesto pero nosotros como “catolicones” miramos con caridad y misericordia a aquellos que sufren en su vacío existencial, y como catolicones no nos podemos quedar así nada más, hemos de hacer campañita para invitar a los demás a abrazar la Fe y la vida, y así le encuentren razón a sus sufimientos y sean felices. El estado de coerción no lo inventó la Fe lo inventó el Estado para controlar, y tal parece que lo que al principio se permite después es obligatorio, por ejemplo legislaciones de la alemania nazi. Disculpeme en su infinita sabiduria alverto el mirar con desconfianza tales leyes.

4. Alverto do Negro - 14 de mayo de 2010 (11:42 pm)

camino0510 [Original Resolution]

Tiene usted toda la libertad del mundo para hacer todas las campañitas y todas las campañazas que quiera, Benito, incluso en este blog… hasta el momento. También tiene usted libertad para desconfiar de las leyes. En eso consiste debatir: en exponer opiniones, y en contrastar argumentos.

Pero si usted alcanzara un alto puesto, digamos político, de responsabilidad civil y ejerciera su cargo atendiendo exclusivamente a sus creencias particulares, a su fe, estaría usted expuesto a todas las críticas que le acarrearan gobernar al conjunto de la sociedad como si TODOS/TODOS pertenecieran a una secta, y sería muy lógico que aquellos que no comulguen con sus métodos le exigieran la dimisión.

Probablemente no sería bueno legalizar la eutanasia de manera acelerada, y de golpe, sin atender a todos los razonamientos, prevenciones o desconfianzas. Tiempo al tiempo, y paso a paso. Pero lo que sin duda parece siniestro y odioso es dar marcha atrás, y retrotraernos a la Edad Media, donde los gestores de la fe estaban muy próximos al Estado, casi fundidos con él, con su poder y su capacidad de coerción. Algo así fue lo que hizo el señor Lamela, en tiempos consejero de Sanidad de Madrid, bajo la protección de la señora Aguirre, al poner en serio peligro los cuidados paliativos de enfermos terminales de la sanidad pública (“que se jodan, vino a decir, si quieren una muerte dulce que se la paguen”) echando mano de la peor de las hipocresías, mientras recibía el aplauso de los fanáticos fundamentalistas que defienden el dolor y el martirio -de los demás, siempre de los demás- como valores en sí mismos.

En fin, para comprender lo que se quiere decir, nada mejor que recordar o echar un vistazo a la película “Camino” de Javier Fesser.


Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.